La vida son 3 días

Días como hoy me hacen pensar mucho sobre las cosas.

¿Cómo de importantes son las cosas por las que nos preocupamos? Si tienen solución, ¿no es más fácil arreglarlas y no perder el tiempo? Y si realmente no la tienen, ¿para qué darse mal?

Muchas veces nos enfadamos  por cualquier tontería, o nos damos mal con alguna asignatura que tal vez vamos a suspender.  Ayer mismo yo estaba preocupado porque en Agosto me voy a Estocolmo, y aun con toda la ilusión que me hace hay muchas cosas que voy a echar de menos. Estaba preocupado también por las becas, o por lo justo que voy de tiempo.

Pero es que realmente la vida son 3 días, y creo que muchas veces no somos conscientes de que en un momento todo puede cambiar. Creemos que tenemos 1000 años por delante y podemos permitirnos el lujo de perder uno. No nos importa dejarnos de hablar con alguien por cualquier chorrada, o simplemente asumimos que nuestra gente sabe lo mucho que les apreciamos. De modo que ¿para qué hacérselo notar?

Creo que si todos fuéramos conscientes de lo mucho que te cambia la vida en un sólo segundo cuando el médico te cuenta la grave enfermedad que sufres, nos esforzaríamos más en ser felices. Puede pasar que no lleguemos a casa a la vuelta de un viaje, que nos tropecemos y tengamos mala suerte, o cualquier cosa que nos cambie para siempre.

Así que mi lección de hoy (y es una grandísima lección), es que hay que aprovechar cada segundo que tengamos e intentar que sea el segundo mejor invertido que pudiéramos haber tenido. Pocas cosas no tienen arreglo.

Y au!

PD: Un abrazo, Raquelilla :-(





1 comentario Escrito en Algunos días
Piiiii … ¡La bici no!

¿Qué forma tan maravillosa de empezar el día! No… no es que haya echado un “mañanero” (a ver cuándo cae), ha sido algo más bien tonto, pero me he quedado como dios.

Es por mucha gente conocido que mi sueño es más que profundo. Puedes poner una bomba, reventar el timbre de mi casa, o pasar un camión a mi lado mientras duermo, que loixiyo no se despierta. Eso es así, y no sé si algún día cambiará.

Pues lo que ni 3 despertadores y una madre pesada consiguen, lo ha conseguido una señora a bocinazos desde la calle. Resulta que alguien ha aparcado en doble fila, y por eso no podía sacar el coche para llevar a su adorable hijita al colegio. De modo que la mujer ha decidido que reventar los oídos del vecindario era la mejor solución para que ese coche se desintegrara.

Hacia las 9 de la mañana y sólo 5 horas después de haber conseguido pegar ojo, estaba yo teniendo uno de esos sueños que nadie desea que acaben. ¡Qué poderío estaba demostrando! Y por algún motivo, me he despertado. Enseguida he visto la jugada. Así que, lleno de ira, he ido al balcón a toda velocidad, con gran instinto asesino.

He buscado como un loco hasta que he visto mi objetivo, estaba en la otra acera. Entonces he soltado un “chiflido”, (ttiiiiuuuuuuuuiiiii), y la mujer ha levantado la cabeza. He agitado los brazos, y cuando me he asegurado de que me miraba, le he gritado con cariño:

- ¡¡¡EEEHHH!!! ¡¡Pero ya está bien, C*PÓN!! (Caliz donde se guarda el agua bendita :-P )

La ruidosa aún se quejaba, así que he insistido:

- ¡¡ COJ*NES, pues llame a la grúa pero no moleste al personal!!

Total, que ha sacado a su hija del coche, y se han ido andando. La mujer estaba indignadísima.

En esto que he llamado por teléfono a mi hermano a su despacho (justo debajo) para contarle la jugada, y él se ha asomado al balcón también. Toda una escena, los dos hermanos uno en cada piso, hablando por teléfono y riendo a carcajadas. Y en ese momento, nuestra amiga ha vuelto. Había ido a buscar al conductor de un camión que estaba detrás del coche molesto. El camionero ha echado marcha atrás para que ella buscara un hueco. Y aquí ha venido el descojone, yo ya no podía más.

La mujer, en pleno ataque de pánico, ha empezado a zumbar al coche que tenía delante (ha sonado y todo, jojoj), y luego al intentar hacia atrás, a golpear a una bici que había aparcada. Y a mi hermano (otro que tal baila), no se le ha ocurrido otra que empezar a gritar también:

- ¡Nooooo! ¡La bici noooo! ¡Eeeehh! ¡Nooooo, la bici no!

Finalmente el dueño del coche se ha dignado a aparecer, y nuestra intrépida conductora ha conseguido irse. Así que, me he bajado a por un pincho de tortilla para celebrar el éxito de la operación.

Aquí acaban mis aventuras de hoy. No imagináis lo a gustísisisisisimo que me he quedado. Luego me daba pena la señora, pobrecica. Pero hombre, despertarme a mí tiene mérito, y MUCHO.

Ale, después de esta anécdota tonta que me ha alegrado la mañana, me voy a por un café y a prácticas con Barbie. ¡Qué mona ella!

Y au! :-)





Sin comentarios Escrito en Cosas Tontas
Minijuegos capado en la universidad

** EDITO **

Parece que podría ser que la Universidad no tenga nada que ver. Espero que sea así, y en ese caso me disculparé muy “agustamente”, jejejejej. Esperaremos unos días a ver qué pasa.

**********

Todavía no sé si esto es un problema temporal, una decisión de última hora, o qué. Pero desde luego me parece un tanto curioso.

Estando en el laboratorio 4, me han venido a decir que la página de Minijuegos no funcionaba. Para el que no la conozca, Minijuegos es una web donde podemos encontrar miles de jueguecillos en Flash para entretenernos en un tiempo libre que tengamos, en unas prácticas aburridas, o cuando buenamente podamos.

Pues bien, si entramos a dicha página e intentamos jugar, nos encontraremos con una “grata” sorpresa. Los juegos no cargan, el cuadradito donde deberían aparecer queda en blanco. Esto ocurre en todos los laboratorios del CPS, en portátiles conectados con Wifi, en el Cerbuna, y me imagino que en toda la red de la Universidad.

¿Por qué pasa esto? Pues ya digo, podría ser un “pique” de unos días, una decisión definitiva, o simplemente un error que puede que se solucione en unas horas. Pero ojo, ya han pasado dos días desde que empezó a ocurrir.

No me preocupa que una página para “perder el tiempo” deje de estar disponible. Me preocupa que si realmente se ha decidido “capar” una web, pueda decidirse capar otras. Excusas para justificar esto puede haberlas variadas. Desde luego no creo que sean problemas con volúmenes de datos, y si lo que quieren es que la gente no se pegue el día jugando, me resulta absurdo. Podrían prohibirse cosas ilegales (piratería, pornografía ilegal, y demás cosas) y lo entendería. Pero quien VIVIMOS (sí, pasamos más horas aquí que en casa) en la Universidad, no tenemos por qué perder una posibilidad de pasarlo bien en nuestros tiempos libres, que son más bien pocos.

Es que la gente juega en lugar de atender en práticas” -> Pues coño, haz que las prácticas sean más ENTRETENIDAS. Así nadie tendrá que buscar otros entretenimientos. Además, siguiendo esa dinámica, ¿prohibirán a la cafetería servir en horario de clase para que los alumnos no faltemos?

Creo que deberíamos quejarnos, como en muchas otras cosas, pero todo eso no ocurrirá. Prohibirán algunas cosas más hasta que se queden contentos, y aquí paz y después gloria. Así que me resulta más útil proponer algunas soluciones:

1. Sólamente Minijuegos está capada. Si “gugleáis” encontraréis otras muchas páginas donde podréis jugar.

2. Si usáis vuestro portátil, podéis hacer lo siguiente:

En la configuración de las redes, pulsáis “Propiedades” (Propiedades inalámbricas, o similar), y en la configuración TCP/IPv4 os aseguráis de dos cosas:

2.1. Obtener una dirección IP automáticamente. Esta la dejáis como está.

2.2. Usar las siguientes direcciones de servidor DNS. Lo marcáis, y ponéis estas IPs:

80.58.61.254
80.58.61.250

Guardáis cambios, y a jugar.

Lo malo de esta solución es que si el ordenador no es vuestro, por lo general no tendréis permisos para hacer estos cambios. Pero bueno, menos es nada.

Lo dicho, la era de las prohibiciones cibernáuticas llega a la universidad. Pronto no quedará viva ninguna página de las que usáis: Tuenti, Facebook, Minijuegos, el MSN, porno variado, Megavideo, Megaupload …

A estudiar toca.

Y au :-)





3 comentarios Escrito en CPS
Me voy a despedir a Paula

Hoy voy a escribir de algo que llevaba bastante tiempo pensando en comentar.

Supongo que todo el mundo sabe lo que es ir  a hacer “popó”. La necesidad de ir al baño puede abordarnos en cualquier momento, y muchas veces de manera traicionera y en los lugares más inesperados. Véase, en Interpeñas, en las Fiestas del Pilar.

En mi caso, las 15:00h suele ser un momento idóneo, y es justamente cuando mi cuerpo se decide todos los días. Es por eso que llego tarde a algunas clases, motivo que no puedo exponer al señor Ezpeleta, quien día a día ve como llego unos minutos tarde. Debe pensar que soy un irresponsable, pero cualquiera le comenta ese detalle en medio de clase :-D

Pues bien, el post de hoy versará sobre posibles maneras de denominar a este conocido fenómeno, llamado “necesidad de ir al baño”. Veamos algunas formas de lo más variadas que he escuchado/utilizado:

1. Voy a hacer caca -> horrible.

2. Voy a hacer popó -> peor todavía.

3. Voy a hacer de vientre -> ¿Cómo?

4. Voy a cagar -> Claro, conciso, pero poco fino. No recomendable en según que ambientes.

5. Es mi momento All Bran -> Finolis, no dice demasiado.

6. Voy a visitar al Señor Roca -> Bueno, ésta es algo mejor.

7. Voy a plantar un pino -> Algo rústico, pero aceptable.

8. Voy a mandar un fax -> Yo la usaba con un amigo del pueblo, que tardó varios años en descubrir que mi abuela no tenía máquina de fax en casa :-D .

9. Voy a despedir a un amigo -> Gran frase, de mis preferidas.

10.  ¡Dios! Creo que va a ser niña -> Empieza a entrar en la dinámica que me gusta.

11. Mmmm. ésta se va a llamar Paula -> Mejor todavía, muy fina.

12. Me voy a despecir a Paula -> Es la que uso ahora mismo, fusión de varias anteriores.

He de decir que además existen formas gestuales para expresar este hecho. Pero no encuentro fotos por internet (tranquilos, no son explicitas), así que me las reservo para una posible segunda parte del post.

Y como siempre, os invito a que si alguien conoce alguna forma no mencionada, comente y la comparta con el resto.

Y au! :-)

3 comentarios Escrito en Cosas Tontas
Un día tonto lo tiene cualquiera

Ayer fue de esos días que recordaré una buena temporadilla. Y es que definitivamente Dios debía tener un mal día, y lo pagó con el pobre loixiyo, “pa variar”.

Ya por la mañana mi despertador se olvidó de hacer su trabajo, así que llegué el “cepese” cuando buenamente pude. Hasta aquí nada anormal, suele pasarme más o menos TODOS los días, así que no me preocupó en exceso. Lo bueno vino por la tarde.

Vine al CPS porque tenía clases de TAP con el señor Campos, de 15 a 16h. Pero en la comida me encontré son Sadoumeiquer, que me dijo que no había clase de TAP. Todo fue alegría, porque parece ser que me equivoqué con los horarios, así que en principio tenía dos horas más para hacer prácticas, que bien me iban a venir. Qué bien, oye.

Pero la primera sorpresa llegó de la mano de “la bella quiut”, cuando a las 15:21h me preguntó por qué no estaba en clases de Programación Concurrente. Después de unos segundos de asombro caí en lo que estaba pasando. Los miércoles no tengo TAP (Shadow tenía razón), sino que tengo Concurrente con el señor Ezpeleta. Ahora todo cuadraba, y por desgracia no era cuestión de entrar a clase 21 minutos tarde, teniendo sólo una hora.

Así pues, mi única razón para venir al “cepese”, que está en el culo del mundo, se me había ido al garete.

Pero no pasa nada, pensé. Tenía hasta las 7 para hacer prácticas, así que podía aprovecharlas. Así lo hice aunque, para mi sorpresa otra vez, no conseguí hacer absolutamente NADA, no me cundió.

Llegaron las 19h, tenía que salir al fútbol, y como tenía que pasar por la farmacia a hacer algún recadillo, salí un poco antes. En la farmacia, sorpresa de nuevo, aunque esta me la reservo, os quedaréis con la curiosidad, me temo.

Todo iba “bien”, tenía 40 minutos para coger un bus y llegar a la Romareda, que había partido de fútbol. En principio tiempo suficiente, excepto por el detalle de que 34000 personas estaban haciendo lo mismo que yo. Así que el autobús fue la fiesta padre. ¿Sabéis lo que es ver un semáforo a 50 metros y saber que vas a verlo ponerse en rojo por lo menos 3 veces antes de que pases por él? Pues eso me pasó. Vi abuelas adelantar al bus andando a paso de tortuga. Vi como el semáforo se ponía verde sin que ningún coche se moviera. Y una cosa que no vi, a la policía local regulando el tráfico. ¿Estarían poniendo multas por otro sitio? ¿En el bar del tío Paco echando unos pinchos de tortilla? A saber.

Al final, y después de ver mi parada 3 coches delante mío durante cerca de 14 minutos, bajé del bus algo indignado. Y al poco tiempo estaba sentado en mi asiento.

Algo que salió bien ayer fue que los seguratas de la Romareda no descubrieron el portátil que llevaba en la mochila. De ser así no me hubieran dejado entrar, por si acaso se me ocurría lanzar un “objeto contundente de 600 euros” contra algún espectador o futbolista. Es curioso que es más fácil meter al campo una navaja en el bolsillo que un ordenador portátil. Pero bueno, así son las cosas.

Del partido mejor ni hablo, menuda forma más estúpida de acercarnos a la segunda división, juasjuasjuas.

Y bueno, supongo que lo único bueno del día llegó a la noche, que me fui a cenar y tal. Cené en un chino, y después vi un “pagüerpóin” en el que troceaban a un hombre chino. ¿Sabéis cómo deja eso las tripas? Jojoj.

En fin, un día curioso con contratiempos inesperados. Un día tonto, que puede tenerlo cualquiera. Pero lo advierto, habrá revancha y no habrá powerpoint que me joda :-D

Ale, me voy a echar un cigarrito de rigor, que hoy SÍ que tengo TAP.

Y au :-)

1 comentario Escrito en Algunos días