Aparcar en doble fila

Cosas tontas, Mis rayadas No Comments

Hoy he visto algo que me ha parecido curioso.

Estaba yo con las prácticas de Chomsky (menudo coñazo, y lo siento si lo lee pero no sé llamarlas de otra manera), y como no me salía, he decidido salir a la terraza y fumarme un cigarro tranquilamente.

En la otra acera, había una furgoneta en doble fila, y un hombre que quería salir con su coche. Se ha pegado varios minutos allí esperando, y al ver que nadie venía, en lugar de llamar a la grúa (es algo cabrón, pero efectivo) para que se llevaran la furgoneta “obstáculo”, ha empezado a pitar como un descosido. Ha debido pensar, que igual destrozando los tímpanos del resto de la ciudad, el obstáculo iba a desaparecer. Algo así como cuando de niños tenemos miedo en la cama, que nos metemos debajo de las sábanas. Está demostrado científicamente que debajo de las sábanas el asesino no puede hacernos daño.

Pues bien, después de cosa de 10 minutos pitando como un poseso, ha tenido la idea del siglo. Ha pedido ayuda a dos jóvenes que paseaban por la calle, y se ha decidido a empujar la frago para poder salir. Lógicamente, la frago pesaba un cojón, y era mucho más complicado moverla con el freno de mano puesto. Pero… el “listo” éste ha tenido la iluminación:

MUY FACIL: Si el freno de mano está puesto, no podré moverla. Si no estuviera puesto, podría moverla.

CONCLUSIÓN: Abro la puerta del vehículo, quito el freno de mano, me siento en el asiento del conductor, y mientras los dos pobres paisanos empujan, yo conduzco. Y así, sin más dudas, se ha dispuesto a hacerlo.

Dicho y hecho: Han empujado la furgoneta unos metros hacia adelante, han sacado el coche y la han vuelto a dejar como estaba.

INCREIBLE PERO CIERTO.

Y es que… yo ni loco abro un coche ajeno para empujarlo unos metros y sacar el mío. Yo llamo a la grúa y que se J*DA.

Alucinado por la capacidad improvisatoria de la gente, me despido por hoy.

He dicho.

La esperanza no ha de perderse

Mis rayadas No Comments

Ayer fui al partido a la Romareda. Un partido bastante decisivo: Real Zaragoza - Deportivo de La Coruña.

Hubo ocasiones mil para golear, el Zaragoza no paró de tirar, pero el balón se resistía a entrar. Con cada disparo todo el estadio pensaba “Esta sí, esta sí”, pero en ese momento algo fallaba, y el esférico no cruzaba la línea de gol.

Así fueron los 90 minutos, entretenidos, intensos, pero sin goleada. El Deportivo apenas tiró un par de veces, y se encerró en su área. La gente empezó a desesperarse.

Al partido se le prolongaron 4 minutos, que prometían ser agónicos. Necesitábamos al menos un gol para seguir pensando en la primera división, y si en 90 minutos no lo habíamos conseguido, nada hacía pensar que en 4 fuera a cambiar la cosa. Así que, como todos sabíamos, llegamos al minuto 93 y medio, cuando de repente… Falta cerca del area visitante.

El saque fue UNA MIERDA, hablando claro. Hubo un rebote algo extraño, y cuando el balón iba a salir por la línea de fondo, Sergio García la paró, y le regaló un balón cantado a Ayala…

.

.

Sí, en el minuto 94 el Zaragoza había marcado el gol que le daba los 3 puntos. La alegría se apoderó del estadio en lo que fue la celebración más larga que recuerdo.

Pues así fue.

Ese partido me pareció como la vida misma. A veces nos esforzamos en hacer las cosas bien, pero no hay forma. Sieeeeempre pasa algo que tira nuestra ilusión al suelo. Pero, ¿qué hay que hacer? Ser cabezón, y seguir intentándolo hasta que salga. Cada fallo nos abre un camino nuevo que a lo mejor no habíamos planteado, y una oportunidad de conseguir que el próximo intento sea el bueno.

Nada, a aplicarse esto en todos los ámbitos de nuestra vida, paciencia y ánimo. (Véase en los examenes, que están al caer, y la enculada puede ser fina como no me ponga manos a la obra YA).

Con la ilusión de haber amortizado el PASTÓN que cuesta mi abono, me despido…

He dicho.

Guerra con la cuchilla

Mis rayadas 2 Comments

Afeitarse…

Es un verdero coñazo. Cada X días tienes que cumplir con tu habitual compromiso, y realizar el ritual completo frente al espejo.

Primero te pringas la cara con la agradable y perfumada espuma de afeitar. No… esta parte no es irónica, realmente me gusta la espuma. Después, con mucha paciencia empiezas a hacer pasadas, procurando no apretar demasiado, porque como no tengas cuidado te metes cada corte “pa flipar”.

Y luego ya opcionalmente, te aplicas “Aftersei”. Eso no sé exactamente lo que hace, pero yo no me lo pongo porque escuece que no veas. O eso o yo tengo el cutis más sensible sobre la faz de la tierra.

Pues bien… Hay veces que entramos en conflicto difícilmente solucionable con la cuchilla de afeitar. Este extraño artilugio tiene la facultad de dejarnos más bellos, pero también la cansina costumbre de dejar cortes en tu piel. De igual forma que las monedas tienen cara y cruz, la cuchilla nos pone guapos y nos deja cortes.

Vale, hemos dejado la cuchilla a un lado. La barba empieza a crecer, lo que significa un nuevo abanico de posibilidades en nuestra vida. Hay féminas que sienten una atracción fatal por la gente con barba. Coloquialmente hablando, LES PONE. Pero en cambio… perdemos algo importante como efecto colateral, y es la espuma.

La espuma, (me permito repetir la palabra otra vez más aún)… Reconfortante y perfumada, relajante… Mientras no nos afeitemos, y en muchos casos la decisión de dejarse barba es tomada pensando a largo plazo, no disfrutaremos de la espuma. Podemos echárnosla sin afeitarnos pero… no es lo mismo, no señores.

Existe otro efecto secundario, aunque como su propio nombre indica, secundario. El “Aftersei”, ese frasquito de líquido que escuece bastante, y que para muchos es algo intensamente ligado al afeitado, aunque no para mí. Que tengan en cuenta esto los que lo utilicen.

Y ya para terminar, habiendo explicado los hechos y sus consecuencias, aquí está la conclusión (o pregunta retórica) que saco de todo esto:

¿Realmente nos afeitamos porque queremos estar más guapos? ¿Lo hacemos porque queremos disfrutar de la espuma y el “Aftersei”? ¿Ganamos afeitándonos? ¿Qué y cuánto exactamente perdemos si dejamos de hacerlo?

Deja de afeitarte y te picará la barba, ligarás más con otro sector femenino pero perderás el disfrute de la espuma. Afeitate y mediarás a diario con ese arma de doble filo (la cuchilla) y el “escocedor” (el “Aftersei”).

Una noche más, y con barba de dos días… He dicho.

Son amigos…

Mis rayadas No Comments

Tengo una sección en este blog donde añado referencias a “amigos de verdad”, gente sin la que algunos malos momentos habrían sido horribles, y con la que los buenos momentos son cojonudos. (PUAAAAJ QUE PASTELON… Compensaré: “tetas! culos! mierda! caca, pedo, piiiiis!!! Así queda menos pitiflís).

Pero bueno, es importante saber qué es realmente un amigo. Y para mí, entre otras cosas un amigo viene a ser:

1. Alguien que está ahí cuando lo necesitas, pero también cuando no.

2. Alguien que NUNCA te echará nada en cara. Si te perdona una cagada, vivirá de acuerdo con eso, y no te lo reprochará a la primera oportunidad.

3. Alguien que sabe como eres, valora lo que le gusta de tí, y respeta lo que no.

Me canso de poner “Alguien”. A partir de ahora pondré… “limones”, así amenizamos esto un poco :-P

4. Limones (:-P) que no se enfada si no actúas como el quiere.

5. Limones que no te exige una reacción ante alguno de sus problemas, sino que entiende que todo lo que le haces y dices es SIEMPRE mirando por su bien.

6. Por supuesto, Limones que te dirá siempre la verdad aunque puede que te duela (pero nunca con ese fin, ni para defenderse ante una crítica tuya que no le ha gustado).

7. Limones que cuenta contigo, y para quien “estar un rato tomando un cafe él/ella y tú” no signifique “joderle los planes de la tarde”.

Vale, ahora voy a poner… Floripondio, que es una de mis palabras favoritas.

8. Floripondio que NUNCA metería cizaña entre otra persona y tú, sólo porque le estorbas por algún motivo.

9. Floripondio que no permite que se la metan (eeh!! HABLO DE LA CIZAÑA), aunque el agresor sea alguien a quien tambien quiere.

10. Floripondio… podría poner más cosas pero… creo que todos tenemos un concepto parecido de amigo, el mío es este.

No es fácil encontrar amigos de verdad. Apenas unos pocos se llegan a tener en la vida, y hay que guardarlos, siempre y cuando merezca la pena, siempre y cuando la otra persona te valore, igual que tú a el/ella.

Y aunque como bien sé “Nadie es imprescindible”… los amigos nos hacen la vida más entretenida. Igual que la cerveza…

Qué clase de vida tendría yo sin ella? :-P

He dicho…

La cabezonería

Mis rayadas No Comments

Hoy quería escribir sobre la cabezonería.

Lo primero explicar qué es.

Es cuando te empeñas en que el cielo es morado, cuando todo el mundo sabe que es azul.

O cuando eres pequeño y quieres una piruleta. Hasta que no te la compren, tus padres sólo escucharán entre tus balbuceos una frase entendible: “Quiero una piruleta”.

O cuando “por tus ******” vas a ir al cine en lugar de al teatro.

O cuando sabes, digan lo que digan, que 1 y 1 son 3.

O cuando borracho te empeñas en almorzar Arroz tres delicias.

O si aunque veas un retel vacío, juras y rejuras que han pescado 3 cangrejos.

O cuando en unos apartamentos que has destrozado en un viaje de adolescentes, hablas incluso con la directora para conseguir no pagar, y te vas a celebrarlo al McDonald’s, con cervezas y Peché encima de la mesa.

O cuando…

Hay tantas ocasiones en que una persona se empeña en ser cabezota, que no nos damos cuenta de las cosas más que cuando 1 y 1 son dos, o cuando vamos al chino de al lado de casa y nos lo encontramos cerrado :-P

Read the rest…

De dos en dos

Mis rayadas No Comments

Llevo todo el día con las prácticas de numérico, y por fin puedo empezar a pensar que he terminado la de interpolación. Al menos casi casi. Sólo falta un ejercicio, así que no vamos mal.

Merece la pena hacer un descanso de 20 minutos para escribir un poco aquí, y fumarme un cigarro de los gordos. Hoy voy a hablar de la imperiosa necesidad que hay en el universo para que existan siempre las cosas “a pares”.

La naturaleza es sabia. ¿Por qué tenemos dos manos? ¿Por qué tenemos dos glúteos, dos pechos (las mujeres más hermosos, por cierto), dos cojones…? Creo que la respuesta es obvia. Si tuvieramos más manos que pechos, nos sobrarían manos libres. Si tuvieramos más pechos que manos, entonces sobrarían pechos, lo cual sería un grave delito. No puede haber un pecho que no reciba su mano :-P

Tenemos dos ojos para poder ver en tres dimensiones, dos piernas para no perder el equilibrio, dos agujeros en la nariz, dos orejas…

Los resultados se clasifican en “buenos y malos”.

Claro y oscuro, frío y calor. Los antónimos SIEMPRE son de dos en dos.

Un ordenador solo entiende “ceros y unos”, dos.

El día y la noche, momentos en un día, otros dos.

Izquierda y derecha, caminos a elegir, dos más para mi colección.

El dúo dinámico, Enrique y Ana, Rajoy y Zapatero … Parejas célebres, siempre de dos.

Epi y Blas, con todo lo que nos hicieron reír de pequeños, también eran dos.

Como puede verse con sólo estos pocos ejemplos tontos que se me ocurren, las cosas suelen darse de dos en dos en muchas ocasiones. Y esto es algo que odio. Porque digo yo:

Mientras tocas una teta, ¿acaso no puedes querer una mano libre para rascarte la nariz?

¿No existe la posibilidad de obtener un resultado que sea “regular”?

¿Qué hay de cuando amanece? ¡Mis mejores desayunos son huevos fritos con chorizo al amenecer!

¿Un hombre bien dotado, no puede sentirse trípode?

Hay quien le gusta el clima templado, no torrarse en verano ni congelarse en invierno.

El ordenador no sólo entiende ceros y unos. Cuando no funciona una buena hostia le suele venir bien (y perdón si hostia se escribe con o sin h… ahora mismo paso de ponerme a buscar).

A la izquierda hay un camino que lleva a un precipicio, y a la derecha uno que lleva a un león con hambre. ¿Por qué no seguir recto si ese camino te lleva a una tía en pelotas y un barril de birra fresquita?

Esto es sólo una pequeña reflexión. Tanto par me está empezando a mosquear.

He dicho…

Amor entre hermanos?

Mis rayadas No Comments

Hoy debo estar hablador. No sé por qué, puede ser porque en épocas de exámenes apenas nos comunicamos. Nos pegamos el día mirando y remirando temas, entendiendo (o intentándolo) lo que deberíamos haber entendido hace tiempo, y sin preocuparnos por nada más que por estudiar. Tarde o temprano eso acaba pasando factura, pero bueno.

Por lo pronto, el no hablar con casi nadie - y eso que hoy he tenido bastante cháchara - hace que te pares a pensar en cosas que ves, o lees. Y el otro día ví una noticia que me llamó la atención.

“Pareja de británicos ve su matrimonio anulado por ser hermanos, cosa que no sabían”. Joer… a veces entre coñas he oído, e incluso dicho, por qué no reconocerlo, cosas como “Buah… si yo tuviera una hermana como X olvidaría el parentesco y le haría un arreglo bien hecho”. Vamos… estas cosas se pueden decir, te echas las risas, y todo lo que quieras, pero a la hora de la verdad no es así. A una hermana no se le toca un pelo. Es más… OJO no te la miren delante tuyo (a la hermana, MALPENSADOS), que le partes los morros a quien haga falta.

Esta noticia me ha llevado a pensar en cosas en las que hasta ahora había pensado, pero nunca como si pudiera darse el caso. ¿Qué haces si la persona de la que te enamoras es tu hermana? ¿Se lo dices? ¿Intentas algo? ¿Cómo reaccionas en este caso ante la respuesta “No… es que, yo te quiero mucho, pero es más bien como a un hermano”?. Eso suponiendo que te atrevas a confesarle lo que sientes, que es mucho pedir.

Cualquiera que lea esto pensará (yo también lo pienso): “La respuesta es obvia, ¡CERDO! Es tu hermana y nunca pasará eso”. Además (Paco no te lo tomes a mal! jejej), a mí mi hermano no me produce apetito sexual. Pero pongamos otro caso.

Tu vida es monótona, no tienes a nadie en mente y todos los días son lo mismo. Te levantas, vas a trabajar en lo mismo del día anterior, comes, vuelves a trabajar, y cuando sales te vas a tu casa a descansar y ver la tele, como haces siempre. Pero un día conoces a una chica guapa, simpática y que además (porque tú no eres muy ligón) responde a tus patosos intentos de flirteo. Así que quedáis, tomáis algo, y pasáis una tarde estupenda, riéndoos sin parar. Notas que hay sintonía, así que decides invitarla a cenar otro día. Tres cuartos de lo mismo, sigues viendo que esa tía te hace reír, te escucha y te entretiene.

Los meses pasan volando, y lo que empezó como un “entretenimiento contra tu vida monótona” se ha convertido en un romance, que poco a poco va siendo más y más serio. A lo que te das cuenta estás viviendo con ella, y enamorado del todo. Así que te lanzas, la invitas a cenar a un buen restaurante, te pones guapo, compras un anillo de los que sabes que le gustan (estoy ambientando un poco, si no es muy soso esto!), y allí en plena cena te arrodillas y le pides matrimonio. Ella te da un “Sí, quiero” y todo el restaurante aplaude emocionado.

Así que, y dejando la parafernalia a un lado, que ya me aburre, os casáis. Todo os va bien, pero un buen día… CARTA DEL JUZGADO (o de quien proceda): “Su matrimonio está anulado porque usted y su señora salieron del mismo chorrete”. ¿Qué haces ahí? Por un lado la quieres pero por otro… es tu hermana, coño! Yo no sé bien qué haría.

Una parte de ti supongo que pensará “Tío, déjala, que es tu hermana, esto no está bien!”. Otra, la romanticona, y que por cierto todo el mundo tenemos por muy peliculera que sea, dirá “No!! No la dejes, la quieres, la quieres de verdad!”. Supongo puede haber una parte de ti bastante práctica y viciosa que diga “Vamos a ver! Tu la has visto en pelotas, no? Llevas 3 años ventilándote a tu hermana, y te va a importar ahora?”

Es un dilema bastante complicado, porque aparte del “qué dirán” está la forma de pensar que desde siempre se nos ha inculcado sobre la familia. A las hermanas no se les mira nada más que la cara. Me gustaría saber cómo ha acabado la noticia, qué han hecho estas personas, y cómo se sienten ahora. Debe ser muy duro enterarse de algo así, siendo que además se conocieron por casualidad, porque ninguno sabía que el otro existía.

No creo que esta pareja se meta a ver mi humilde blog, y aunque lo hicieran no creo que sepan mucho español, así que no espero una respuesta suya. Pero en cualquier caso, quisiera mandarles un abrazo desde aquí.

Lo dicho… ánimo.

Ya llegó… la enculada empezó

Mis rayadas No Comments

Bueeeeno!!

Parece que ya toca sufrir. Tanto tiempo pensando “quedan 2 meses”… “queda 1 mes”… Ya no queda nada. La primera semana no ha salido mal. Las prácticas se han podido entregar a tiempo, nos llevamos buenas caras de los profesores, y aun me dio tiempo para retomar contacto con gente que hacía que no veía.

Ahora la preocupación viene con numérico, que aunque bien es verdad que lo llevo estudiando tiempo, no tiene muy buena pinta. Por lo pronto voy entendiendo “Ruge-Puta”, que tiene toda la pinta de ser mi llave para el aprobado. Sólo falta esperar que el tío Carmelo no se cebe, tenga una buena jornada en casa (siendo fino por si lee esto xD) el día que escriba las preguntas del examen, y tenga otra BUENÍSIMA jornada cuando los corrija. De ser así, el aprobado es posible. Y si no… la virgen del Pilar igual me ayuda.

Lo demás me da la impresión de que se va estabilizando, aunque a base de no tocar nada. Lo mejor es quedarse quieto y que los días pasen, centrarse en el pepino que me van a meter en los exámenes, y no pensar en nada más. Pero también sigo viendo cosas que no entiendo y que no puedo preguntar. Para qué? No voy a creerme las respuestas, así que… Qué sentido tiene? Pues ninguno.

Ahora estoy pensando. ¡Cómo me gusta versionar los refranes y dichos populares! Es mucho más ameno escucharlos y recordarlos si los “adornas pornamente”, o los enfocas hacia alguna estupidez. La frase que más pienso estos días es: “Cuando llevas un rato colocándote por el olor a pies, dejas de olerlo”.

Ale, es todo lo que quería decir hoy. Otro día mas.

En la línea de siempre

Mis rayadas No Comments

Pues seguimos, sí. Con el paso de las semanas las cosas van cambiando, pero siempre en la misma línea. Todo parece que va a evolucionar de una manera, pero en último momento algo se tuerce y sale distinto a lo esperado (no necesariamente mal). Con cada nuevo sobresalto hay que tomar nuevas decisiones, y en la mayoría de los casos no son fáciles de cumplir. Lo que está claro es que una vez tomadas no puedes empezar a lamentarte, ni a pensar que te has equivocado. Y menos cuando el tiempo corre en tu contra, porque rectificar puede ser fatal. Si está mal…. mal está. No hay más.

Lo que ciertamente se me hace difícil es mantener la boca callada, verlas venir, y tener que decir “¡Que bien!”. Jajajaj, además tiene que resultar creíble, cosa que muchas veces es todavía más complicado si no tienes algo con que distraer la atención. Pero así están las cosas, y así tienen que seguir, al menos hasta dentro de unas semanas más. Luego tendré otro sobresalto, y volveremos a lo mismo, nuevas decisiones, y a esperar que hayan sido las correctas.

Otra cosa a tener en cuenta es el miedo. Y es que decidamente creo que es lo que hace todo más lento en esta vida. Por una parte es beneficioso, pues sirve como filtro contra las acciones locas, sin fundamento. Miedo al fracaso, a la reacción de alguien, a la de uno mismo… Hay miedos variados, pero todos ellos igual de beneficiosos y malvados a la vez. Porque cada vez estoy más convencido de que si se dejan los miedos a un lado, y se hacen las cosas con cabeza, muy probablemente salgan mejor.

Pero bueno, cada cual a lo suyo, y yo de momento a lo mío. El tiempo dirá si todo esto que pienso es acertado o no. No quiero pensar que sí, pero no encuentro otra opción. Si me equivoco, ¿por qué veo lo que veo?

Día tonto hoy, mucha intención pero poco resultado. Eso sí, el descanso de hoy no lo cambiaría. Ha sido un descanso productivo.

Ale, después de esta parrafada aparentemente sin sentido, toca irse a la cama, no sin antes echar un meo y un cigarro.

¡A cascala!

Solo decir…

Mis rayadas No Comments

Se me ocurren unas cuantas cosas para contar al resto del mundo:

1. JODEEEEEERRRR… :S 

2. SI!

3. NO! Como te lo cuento.

4. Pues a ver…

5. Y encima tengo que empezar a mirarme regresión, y sólo tengo 2 santos días.

6. Al menos, y algo es algo, la practica de Labcomp va algo mejor.

7. Mi padre es Dios

8. Mi madre no se queda corta.

Es todo lo que necesitaba decir. Otro día más, y mejor.

« Previous Entries