Mambrú se fue a la guerra… CON EL!

Los días pasan, y cada vez queda menos para la enculada. Cuando empiezas el curso ves todo muy lejos, piensas que “tienes tiempo de sobras”, que “ya te pondrás”, y cosas por el estilo. Pero cuando pasan las Navidades lo ves todo de cerca, ves las orejas al lobo y o te pones en serio… o la has liado. Y realmente en 3 semanas (o menos) no te da tiempo a nada, tampoco hay que engañarse y pensar que puedes meterte 4 meses de trabajo en tan poco tiempo, pero al menos hay que intentarlo.

En mis quejas de hoy, toca acordarme del amigo de Mambrú. Una persona desaparecida desde que tengo consciencia de su existencia. Intentas contactar, nadie responde, o te responde tarde. Poca gente he conocido capaz de pasar desapercibido (y prácticamente invisible) ante un grupo de discípulos hambrientos de sabiduría.

Pues bien, llamé a mi amigo Mambrú (son conocidos), y me dijo lo que pasa. Parece ser que los han llamado para que se vayan a Irak de misiones humanitarias. (Mambrú se fue a la gueeeerra, no sé cuando vendra, DO, RE MI, DO RE FA, noooo sé cuando vendrá!!). Están allí repartiendo comida a la gente, y no pueden utilizar el móvil, ni hay un ordenador para contestar ni nada. Fijaos… Yo aquí acordándome de sus progenitores, y el pobrecito desaparecido pero JUSTIFICADAMENTE.

Por suerte (o no tan suerte, porque ha sido toda una sorpresa, y no demasiado grata), en unos días nos encontraremos de nuevo, y disfrutaremos de esos buenos momentos juntos, entre risas, en familia. Si me hubiera avisado con un poco más de antelación, hubiera preparado una fiesta como se merece, ya que desde noviembre sin verlo, bien se merece una celebración. ¿Qué pasa? Que Mambrú me avisó ayer de dónde estaban, así que como está todo cerrado no he podido comprar nada. Pero bueno, a una mala le haré unos huevos fritos, y “A cascala!”.

En fin… He disfrutado la Navidad como hacía años que no la disfrutaba, y eso tampoco es malo. He tenido tiempo con mi gente, tiempo para discutir, para hablar, reír, bailar, beber (cómo no!)… Y hasta me han regalado un pijama de Garfield que mola un montón.

Remataremos bien las vacaciones, y pronto nos juntaremos los 3. Mambrú, “ÉL”, y yo. ¡Qué felicidad!





Sin comentarios Escrito en CPS
He vuelto!!

Maaaaadre mía, si hacía que no escribía. He estado fuera desde el día 23, pero es que además ya llevaba algún día sin escribir… En fin, retomo un poco.

He estado 5 días con los chabales de acampada, y ahora mismo, después de la gran noche que tuvimos ayer (y no de fiesta precisamente) no tengo cuerpo para escribir nada, y aún más… la cabeza no me funciona. Así que… estoy pensando… ¿por qué no pongo 4 fotos chorras que tengo acumuladas desde hace un tiempo? Aquí van algunas de ellas :-)

SEGURIDAD VIAL

Un día fui a tomar unos pinchos con mis padres, y nos encontramos con este curioso cartel, aquí en Zaragoza.

Los alemanes no ponen carteles así, al menos no los ví. Pero sí que ponen señales que en España ni se ven. La del “huevo frito” la había estudiado al sacarme el carnet… pero que coño es la del triánculo? A mí a simple vista me pareció un esquiador cayendo al vacío, ¿acaso eso tiene sentido? Si alguien lo sabe, le invito a que me lo cuente.

ANUNCIOS CLASIFICADOS:

Formas raras de VENDER una entrada para un concierto, o unas galletas que HAORA valen 100 euros, cuando antes valían uno y pico…

PRÁCTICAS DE ELECTRÓNICA

Joaquín y yo formamos un gran equipo, eso está claro (tono de cachondeo de “siiiiiiii, bueno”). Eficiencia, rapidez, claridad, conocimiento extremo sobre la materia, dominio del uso de los aparatos de medida…. Posiblemente el profesor se quede pillado cuando dos personajes como nosotros conseguimos que las prácticas casi se acaben en las 2 horas escasas que tenemos. Eso sí… a veces también nos equivocamos, y hasta el osciloscopio nos lo dice. “NO, NO, la estáis cagando!!”

Y AQUI ALGO TIPICO DE LA TIERRA:

Nuestra tradicional ofrenda de flores… ¡Qué guapa la Pilara!





Sin comentarios Escrito en La galería
Nueva sección!!

Estos días me aburría bastante así que se me ocurrió. “Molaría tener un Guguelmás!”(Google Maps). Así que buscando, buscando encontré esto, que la verdad es que es majo.

Se trata de un mapa del mundo mundial, donde iré añadiendo mis rincones preferidos, o si no, al menos, los más visitados por su ilustrísima y altísima bondad “YO”.

Para ver el mapa hay que ir a “Mis rincones“. Está en el menú de la derecha, en “PAGINAS”, o en el de arriba.

Poco más, cada sitio tendrá una breve (o brevísima) descripción, y si puedo una foto en pequeñín.

Mola, eh? :)





Sin comentarios Escrito en Internet
Navidad, dulce Navidad

En pocos días entraremos en las tan esperadas fiestas navideñas. Son épocas donde te juntas con la familia que hace mucho que no ves, te hinchas a comer gambas, gulas, montaditos de cangrejo, los Reyes Magos te traen buenos regalos si te lo has ganado… Además son casi 3 semanas de fiesta. La cosa es…. son tan “fiesta”? Voy a valorar un poco los pros y los contras que le encuentro a estas fechas.

En la universidad, NAVIDADES = ULTIMOS PREPARATIVOS para la enculada. Es en estos días cuando te das cuenta de lo mucho (o no tan mucho) que has ido estudiando, y llega el estrés. Resumiendo, te levantas a la misma hora, estudias las mismas horas (o más, porque te ha entrado el miedo ya), te acuestas a las mismas horas -excepto las noches cumbre-… Todo es igual que durante el resto del curso, pero con la novedad: COMES COMO UN TOCINO Y TE LLEVAS REGALOS.

Qué tiempos aquellos en los que en estas vacaciones te limitabas a dormir, comer, y vaguear. Todo era armonía y felicidad. Ahora en cambio no sirven más que para agobiar al personal, y para intentar salvar el cuatrimestre. Pero bueno, tampoco me gustaría que nadie pensara que no me gusta la Navidad. Ver a la familia y hartarme de manjares mientras ves “Noche de fiesta”, es bastante reconfortante.

Salir en las noches “buena y vieja” mola. Todo el mundo está receptivo, te felicitan aunque no sepan quien eres, ni les importe, ni piensen acordarse al día siguiente. Te cargan de espumillón, matasuegras, gorros horteras… pero nadie te mira mal por semejantes pintas. Bebes con más tranquilidad de la que acostumbras, porque con la panza tan llena no hay dios que se emborrache. Así que puedes aprovechar y beber, porque no vas a acabar con excesiva resaca la mañana siguiente. ¿Veis? También veo cosas buenas.

A partir de Año Nuevo la cosa cambia un poco. Porque después de una semana de “bowling” (termino odiosamente anglosajón que utilizo para designar a la tradicional “tocada de huevos”), te dás cuenta de que febrero está al llegar, y salvo que consigas poner remedio te van a dejar el culo bien rustido.

Así que ya relajas la marcha, das fiesta a tu pobre hígado, y haces lo que yo llamo un plan de emergencia. Esto es: Haces un estudio intensivo y minucioso sobre los exámenes anteriores, obtienes datos y sacas probabilidades de que caiga el ejercicio TAL, o el CUAL. Una vez hecho esto, eliminas las partes del temario con poca probabilidad de entrar en el examen, y empiezas a empollarte como un loco el resto, con la esperanza de que tus cálculos hayan sido “medio acertados”.

Luego llega el día de Reyes, te dan tu carbón o regalos, y estás listo para seguir estudiando.

Ese ha sido durante los últimos años -y previsiblemente será éste también- el resumen de mis vacaciones. No está mal, tiene su parte placentera y su parte no tan placentera. ¿Habrá alguna novedad? Algo que las haga diferentes?

Se verá y comentará en próximos episodios…

Sin comentarios Escrito en Fiestas
Días y días

Días como hoy me hacen pensar. Ha sido un día bastante bueno, la verdad que no me quejo por eso. He tenído cursillo de monitor toooodo el día, mañana y tarde, y ya no he querido tomar nada ni salir, porque he llegado muerto de frío y cansado.

La verdad es que la sesión de hoy la esperaba con ganas: PSICOLOGÍA. Eso de saber por qué los chabales actúan a veces de la forma que lo hacen y saber cómo reaccionar ante determinadas situaciones me parece un lujo. Creo que me ha servido, y también intentaré probar las cosas aprendidas, a ver si funcionan (tienen pinta de ir a hacerlo).

Además hemos visto varios videos, uno de ellos me ha dejado pensativo. Iba sobre la preocupación de las mujeres por su aspecto físico, y en concreto se centraba en 5 niñas (NIÑAS DE 6 AÑOS, 9, y cosas así), que se maquillaban, se mataban de hambre para no engordar (cuando en realidad estaban delgadas), y una anoréxica “oficialmente declarada” de esa edad. Me he quedado alucinado.

Y ya por el camino a casa he empezado a pensar. No sé si es que tenía la reflexión “pendiente” o qué, o si ha sido el vídeo… Pero en fin. El caso es que no entiendo por qué hay cosas que un día no nos afectan y otros en cambio nos repatean los higadillos. Unos días ni las paramos a pensar, nos limitamos a ignorarlas porque realmente nos dan igual, y otros en cambio nos hacen estar a disgusto en cualquier sitio donde estemos. Y no tiene por qué pasar de un día para otro… muchas veces pasa de una hora para otra.

Nunca entenderé por qué las personas tenemos la capacidad de hacer un mundo de cualquier cosa, y al día siguiente hacer otro mundo de otra completamente distinta. “Culo vemos, culo queremos” (como siempre, los lemas medio marranos suelen servir para describir la vida misma).

Hay que ver cuanto cunden 4 trozos de carne bien colocados. El cerebro no es más que un puñado de células bien organizadas, donde vamos guardando información sobre nosotros mismos, nuestras historias, preocupaciones, aficiones, miedos… Y allí, en un cacharro que ocupa el volumen de un par de litros de calimocho, (poco más), se concentra toda nuestra esencia, todo lo que somos. Un día una neurona se nos rebota y nos pegamos todo el día de mala leche, al día siguiente van dos neuronas amigas suyas, le dicen “tía… o vuelves a tu sitio o te metemos un guantazo” y vuelves a estar feliz y contento. Poco se sabe de ese trozo de carne en comparación con lo que se sabe, por ejemplo, sobre el corazón… Quizá algún día se sepa más, pero hasta entonces tendremos que dejar que esas pandas de neuronas vayan haciendo las cosas a su manera, rebotándose y “des-rebotándose” a su antojo.

Qué complicado es hablar sin decir nada, dejar aquí escrito todo lo que pienso sin que nadie sepa claramente de lo que hablo. Pero bueno, es una forma de relajarse. Si quisiera intimidad, cagarme en todo y con todas las palabras, lo haría en un diario o en un amigo. Esto es todavía mejor en algunos aspectos, porque puedes gritar a los 4 vientos lo que vives (que no necesariamente tiene por qué ser malo, también pueden ser cosas buenas, meras anecdotas o paranoyas), sin preocuparse de pensar “jo, mi vida es peor que Gran Hermano”. Es lo que más me gusta de esto de los blogs, todos los usos que pueden tener.

Hora de irse a dormir, mañana me espera otra sesión del cursillo. Espero que me guste tanto como la de hoy.

Sin comentarios Escrito en Algunos días