Cargando ...

Anda a Cascala!!!!

Así son las cosas y así te las he contado

3

Tuneles SSH con Putty

Hoy vamos a dar una lección que puede ser útil, mucho.

Conozco una página web en la que puedes mandar mensajes gratis a móviles españoles, con la limitación de que además de tener como mucho 2 mensajes diarios, te obligan a enviarlos desde un ordenador con IP española. Esto no es un problema si estás en allí, pero en mi caso estoy en Suecia así que hay que poner solución.

Así que os presento una alternativa gratis, rápida, fácil y para toda la familia. Para preparar este estupendo estofado necesitaréis los siguientes ingredientes:

1. Cuenta en un ordenador del país en cuestión (con acceso SSH).

2. Vuestro cliente SSH favorito. En mi caso utilizo Putty para Windows.

3. Navegador Web. Yo usaré Firefox para el ejemplo que es bastante común.

Una vez tengáis todo esto, podemos empezar a trabajar. Vamos al meollo de la cuestión:

1. Configurar el tunel

Abrimos el Putty y en el menú de la izquierda, vamos a SSH->Tunnels. Allí tendremos una ventana como la que veis aquí, y lo que tenéis que hacer es rellenarla como se ve en la imagen. He elegido el puerto 3333 porque me gusta a mí, pero podéis utilizar cualquier otro número que os guste. Preferiblemente (o probablemente OBLIGATORIO) que sea mayor que 1024, porque por debajo son puertos reservados para otras cosas.



Una vez hecho, pulsamos el botón ADD.

Ahora vamos a la pestaña «Session», que es la que aparece al abrir el Putty.

– Donde pone Host-Name, escribimos: usuario@servidor_donde_tengo_la_cuenta

– Port, para SSH por defecto es el 22, ése está bien.

– Mas abajo, Saved Sesions, ponemos un nombre para guardar esta configuración. Por ejemplo: Tunel

– Guardamos (pulsamos Save)

– Pulsamos Open (del latin Openus-Abremus-Tus-SSHus, es decir, CONECTAMOS).



Nos pedirá nuestra contraseña, y listo. Ahora hay que dejar Putty abierto mientras queramos que el tunel esté vivo, es nuestro «enlace con el mundo exterior».

2. Configurar el navegador:

Ahora vamos a configurar nuestro navegador para que utilice el tunel para enviar y recibir los datos. En el ejemplo usaremos Firefox, aunque el proceso es casi el mismo para los demás. Vamos al tajo:

1. En el menú de arriba, vamos a Herramientas -> Opciones -> Avanzado -> Red -> Configurar como Firefox se conecta a internet, y pulsamos el botón de «Configuración».

2.  Seleccionamos configuración manual, y rellenamos los datos como en la imagen.



3. Guardamos cambios.

3. ¡Ale, ya podemos navegar!

A partir de ahora, todos datos de las páginas que visitemos, viajarán encriptados hasta el servidor que estemos utilizando como proxy. El proxy pedirá la página web por nosotros, la recibirá, la encriptará y nos la mandará de vuelta a nuestro ordenador.

En principio todo será más lento, ya que hay que encriptar y desencriptar todo, y estamos metiendo un intermediario más, pero para páginas web apenas se nota. Tal vez para descargas y videos online lo notemos más, pero tampoco sé si será mucha la diferencia, no he probado.

4. Vale, ¿y esto para qué sirve?

Utilidades, miles. Y por supuesto, las que a vuestras cabezotas se les puedan ocurrir.

– Ver páginas web que están prohibidas en nuestro trabajo (tuenti, facebook, el correo).

– Disfrutar de servicios que en nuestra zona geográfica no están disponibles.

– Asegurarnos de que si estamos en una red wifi pública, el dueño no pueda ver lo que hacemos.

– Cosas como éstas, las que se os puedan ocurrir 😀

Lo difícil puede ser conseguir una cuenta en algún ordenador. Si utilizáis Linux, podéis usar vuestro propio ordenador si lo dejáis enchufado al salir de casa. En Windows también hay servidores SSH y funcionan, pero hay que buscar un poquito y ver cómo funcionan. Si tenéis vuestro propio alojamiento Web, depende de cuánto esteis pagando puede que os ofrezcan acceso SSH. Y bueno, si sois estudiantes universitarios es bastante probable que vuestra universidad os ofrezca una.

Pues eso es todo por hoy, espero que os pueda resultar útil, yo esto lo uso a diario, y la verdad es que es una gozada.

Ahora, pequeños padaguanes, voy a poner el pollo con patatas al horno, a ver qué sale, juasjuas.

Y au! 😀