Cargando ...

Anda a Cascala!!!!

Así son las cosas y así te las he contado

0

¡Yo también quiero llevar falda!

Últimamente estoy hasta las pelotas de muchas cosas. De los catalanes por un lado, de los “progres estúpidos” por otro. Este es mi primero de una serie de posts en los que me voy a c*gar en todo lo que me molesta, y voy a empezar por el mongolismo global con el tema del machismo.

Me repatea que haya “violencia de género”. Yo la llamaría violencia y la castigaría sea de la forma que sea. Punto.

Me repatea el “hola a todos y todas”, el “mis compañeros y compañeras”. A los que lo decís os diré que sois, aparte de estúpidos y estúpidas que no conocéis las reglas gramaticales del español (sí, esta vez me lo voy a permitir) muy poco prácticos. Metéis carga inútil al mensaje, ¿por qué no decís compañeras directamente? Yo no me ofenderé.

Pero más me repatea que cuando hay discriminación hacia la mujer todo el mundo se escandalice pero que cuando sea al revés nadie diga nada. Y por poner un ejemplo, hablaremos de la ropa en el trabajo.

Trabajo en una empresa donde, contra todo mi pronóstico cuando entré a trabajar allí, hay un buen número de mujeres. Como en todos los sitios, hay tías buenas, tías menos buenas y tías feas. Eso es normal. Las tías, buenas y malas, llevan camisetas de tirantes, sandalias, pantalones cortos y faldas cortas. Y cuando digo cortas quiero decir que suben un palmo más arriba de la rodilla. La verdad, me encanta. Y si por mí fuera vendríais todas en bikini o en topless, mi trabajo sería más llevadero.

El problema viene cuando un día de verano me da a mí por ponerme pantalón corto. Los comentarios de compañeros extrañados empiezan a calentarme la cabeza ya por la mañana. Hacemos una reunión en círculo donde estamos 3 personas en pantalón corto, dos mujeres y yo. El único que recibe comentarios al respecto podéis imaginar quien es. En efecto… el que no tenía tetas gordas (o no tan gordas al  menos).

Semanas más tarde volví a intentarlo y fue entonces cuando dos jefes me dijeron en privado que no se permitía llevar ropa corta a la empresa. Ni sandalias. Todo esto el día en el que dos mujeres llevaban falda en el departamento. Mi respuesta fue educada, cordial pero directa:

– Ningún problema pero, oye, ¿qué pasa con las mujeres? Porque aquí a mí me encanta que vengan escotadas pero nadie les dice nada y a mí sí.

– Respuesta de uno: Siempre ha habido clases y clases.

– Respuesta del otro: Jejeje, bueno, por mí que vengan lo escotadas que quieran, pero para evitar problemas con los de arriba, tú ven de largo.

Yo les dije que no estaba de acuerdo, que era injusto, pero que como las normas eran claras no volvería a ir de corto.

Semanas más tarde, sigo viendo tías con camisetas de tirantes, sandalias, faldas y pantalones cortos mientras yo paso calor con mis pantalones vaqueros y zapatos cerrados. He llegado a ver una mujer con mallas negras, camiseta de tirantes amarillo fosforito y coleta bien alta, como cuando vas al gimnasio. Pero tiene tetas, así que lo moderno y lo correcto es dejar que vista como quiera.

Me encantaría ver que me dirían si voy a la empresa con mallas. Las normas dicen que tiene que ser ropa larga y no ser chándal, por lo tanto estaría cumpliendo con ellas. O con camisetas de tirantes, escotadas, chanclas, faldas cortas, pantalones cortos (cortos de verdad, que los míos eran piratas). Y ya puestos, maquillado. Seguirían diciendo que no se puede ir así mientras las señoritas campan a sus anchas con sus ropas sexis.

¿Es eso discriminación? ¿Machismo? ¿Feminismo? Yo no sé lo que es, pero desde luego no es igualdad. También estará el tonto que me diga que es un detalle sin importancia, que no le de más vueltas. Pero yo pienso una cosa, ¿qué pasaría si a las mujeres se les obligara, quieran o no, a llevar falditas cortas y camisetas de tirantes con escote? Pues os diré lo que pasaría, lo que ya ha pasado en un deporte (volley creo que era, salió hace unas semanas en la tele). Decían que las tías se habían quejado porque les hacían ir así vestidas mientras los hombres pueden ir sin camiseta y con bermudas. Mire usted qué machistas, oye, siempre pensado en la mujer como objeto sexual.

Hay muchas cosas que me j*den, y seguro que hay quien me tacha de machista. Pero estoy hasta las pelotas de ver como por ser moderno y “no-machista” se dan ventajas a las mujeres y se limitan las libertades de los hombres. Con esa actitud lo único que van a conseguir es que los hombres se reboten y brote un sentimiento “machista”. Yo mismo empiezo a estar quemado y a la defensiva con este tema, cuando no tendría que ser así.

Lo de “machista” entre comillas lo pongo porque no sería machista como tal. Sería como el feminismo cuando surgió, cuya única intención era que no se discriminara a las mujeres. Hoy en día el feminismo es un machismo con tetas, según el cual todo lo que se haga tiene que ir orientado a beneficiar a la mujer frente al hombre.

Podría poner ejemplos mil, pruebas físicas para cuerpos de seguridad del estado, ropa en las empresas, sentencias de divorcio y custodias de los hijos, maltrato en el hogar, etc. Hay muchas situaciones en las que el hombre está desprotegido, y parece que si lo comentas con preocupación eres machista. Deberíamos plantearnos si dentro de unos años no empezará a haber oleadas de reacciones extremadamente machistas por culpa de las estupideces que se están haciendo desde hace unos años. Y entonces no habrá lloros que valga, se habrá calentado la cabeza demasiado a la gente.

En fin, me he quedado a gusto soltando todo esto. Al fin y al cabo es el objetivo de este blog, mi entretenimiento y bienestar.

Otro día os cuento más cosas, ahora hay que cenar.

Y au! 🙂

PS: Yo siempre lo he dicho, cuando quieras puedo dejar de trabajar y dedicarme a limpiar la casa, comprar, marujear y darte hijos (mejor aún, INTENTOS).

0

¿Y este aifon cómo funciona?

Mañana me voy con mis padres a nuestro tradicional viaje anual, costumbre que el Hijo de Boston abandonó hace ya algún tiempo. Yo, mientras pueda, intentaré seguir cumpliendo con mi obligación y me dejaré querer una semanita cada año 🙂

Entre tanto mi joven compañera de piso, la bella doctora, está en Valencia con sus amigos en lo que también se ha convertido en tradición. Ella pasará esta semana por ahí viendo mundo, y este año (aunque no tiene nada que ver con este post) los dos nos vamos al mismo país, Italia. Al menos nos podremos llamar barato de fijo a fijo :-D.

Pero bueno, a lo que nos ocupa. Este video me ha hecho pensar en cómo las nuevas generaciones empiezan a ver “extraños” los aparatos que usaban sus mayores en su juventud. Yo llegué a utilizar este extraño artilugio durante bastantes años, cuando todavía no estábamos conectados permanentemente a la nube, cuando la gente no se hacía selfis, cuando se podía uno emborrachar sin miedo a ser famoso en Youtube al día siguiente o incluso, por qué no, echar un kiki en un cajero una noche de sábado en el más absoluto anonimato.

Sin más, os presento a nuestras dos simpáticas amigas que yo he bautizado cariñosamente como Andrea y Ceci. Veamos cómo se enfrentan al reto de “El Aifon de la Yaya”.

 

 

Juasjuasjuasjuas! :-D.

Pues nada, mis queridos frikoides que me leéis, con estas líneas me despido por hoy. Pasad buenos días y… hasta la próxima!

Y au! 🙂

PS: Y la próxima… Noodles!

0

Mis felices 27

Pues ya estoy de vuelta, otro año más. Aunque me gustaría escribir más en el blog no puedo dejar pasar una fecha como esta para sacar un ratillo y contaros lo que he hecho hoy.

A modo de introducción os diré: Hace 28 años, en las fiestas del Pilar de 1986, mis padres fueron a interpeñas, echaron unos cubatillas bailando “reguetón” de la época, echaron unas copas, volvieron a casa un poco piripis… 9 meses después, ya os imagináis qué paso si hoy estoy escribiendo esto, no?

Pues esa es la historia (inventada, por cierto) de cómo nació vuestro ídolo de masas.

Han pasado 27 años de aquello y hoy soy una persona de bien, tengo mi séquito de fieles lectores, mi séquito de tías buenas que gritan mi nombre cuando salgo a la calle, mi trabajo, ni compañera de piso, mi novia que en ocasiones es la misma que mi compañera de piso… Bien, vaya, no me quejo.

Hoy ha sido otro cumpleaños especial. Siempre lo digo, pero también digo que me gusta mirar culos y tetas, y es que las grandes verdades hay que decirlas, eso es así. Así que os voy a contar un poco lo que he hecho hoy.

Ayer por la noche la bella doctora me preparó la cena en casa y nos bebimos un vino especial que el Hijo de Boston me había regalado hace unos meses. Luego a dormir 🙂

La empresa donde curro todavía no ha adoptado la medida que adoptará cuando yo sea accionista mayoritario: Fiesta para todo el departamento cuando cumpla años el trabajador. Todo se andará pero hasta entonces, hoy me ha tocado currar. Al menos he podido comprar tortillas de patata para medio regimiento y amenizar el día de trabajo.

Ya después nos hemos vuelto a juntar la familia en mi casa.

Este año ha habido novedades, por fin he conocido al novio de mi prima (un chico muy majete,  y ¡cachas!) y he podido tocarle el bombo. No, no al novio sino a mi prima, que está embarazada y va a traer otro cacharrico llorón a la familia. Así que todos tan contentos.

Por otra parte, la Pequeña Hobbit (año y medio tiene ya) está cada día más maja, ya no me hace cobras (no, “Bro”, no hablo de “La cooobraaa, la coooobra”, no te preocupes), ya hace cosas, habla, se rie, conoce a la gente. Mola más, vaya.

Después se han ido todos y he podido hablar un rato con mi señor amigo “Usiano” (de los USA, EEUU, Esteits). Desde aquí un abrazo muy grande para él y su señora también Usiana.

Y ese ha sido mi día, ahora toca dormir que mañana hay que currar.

No puedo irme sin antes dejar un vídeo surrealista para deleitaros después de semejante parrafada. Espero que os guste:

https://www.youtube.com/watch?v=um331DphS_0

Y mi pregunta es… ¿En qué coño están pensando?

Y au!

PS: Playa en 3… 2…

0

Kobo Book, millones de libros a tu alcance

Hoy he descubierto RockAppRoll, un portal que ofrece aplicaciones móviles de todo tipo (juegos, herramientas, utilidades…) tanto para iPhone como para Android, gratuitas y con bastante variedad. También hay algunas aplicaciones de pago si, como yo, no os importa pagar si la aplicación merece la pena.

Exactamente no veo cómo se realizan las descargas, no es como el Market de Google (perdonadme “manzanos”, no sé como funciona el iPhone) en el que la aplicación se instala automáticamente en el móvil. Probablemente tengas que bajarte el APK e instalarlo manualmente. Ahora lo descubriré…

Y os cuento por qué lo descubriré. Voy a probar una de las aplicaciones que me ha llamado la atención. Se traba te Kobo Books, una herramienta que pone a tu disposición millones de libros gratis y también de pago para que los compres/descargues a través de su tienda online. Además de la ingente cantidad de libros que tenéis, hay varias cosas que me parecen interesantes sobre esta aplicación, os cuento:

Una es que puedes importar los libros si ya los tienes desde tu cuenta de Dropbox. No sólo tienes que comprarlos en su tienda sino que puedes leer los tuyos. Otra cosa interesante es que puedes compartir fragmentos que te gusten a través de las redes sociales. Mi hermano estaría encantado publicando citas de El señor de los Anillos en Twitter o Facebook. Si sois como él, disfrutaréis también.

También puedes subscribirte a noticias y revistas, y dispones para probar de 14 días gratuitos.

Hecha esta pequeña introducción, voy a descargarlo y lo probaré. Tal vez otro día os cuente lo que me parece, pero eso ya tendrá que esperar.

Hasta la próximo, mis jóvenes padaguanes!

Y au! 🙂

0

Grado de arquitectura en CEU Cardenal Herrera

Pues ya estoy de aquí de nuevo para seguir ampliando mi sección de análisis que, normalmente, se centran en universidades, cursos, masters y otros temas relacionados con la formación académica. Hoy en día los universitarios abundan, prácticamente levantas una piedra y te salen cuatro. Y con la que está cayendo, decir que tienes un título no siempre es garantía de que te vayan a ofrecer un puesto de trabajo. Lo que hace falta es algo que te distinga, que te haga diferente.

Cada cual busca este grado de diferenciación donde mejor le parece. Hay gente que se dedica a estudiar Masters, hay gente que hace cursos, lee libros, aprende por su cuenta o sencillamente hace muchos trabajillos para ganar experiencia. Otra apuesta es elegir un centro de estudios de renombre y con buenos temarios.

Ya os he hablado en alguna ocasión sobre la universidad Abat Oliba CEU, pues hay otra universidad del mismo grupo pero ubicada en Valencia, la Universidad CEU Cardenal Herrera, que también imparte diferentes grados y masters. En concreto he visto que, igual que en mi amado “Cepese”, también hay Grado Arquitectura. Qué diferencias habrá, ya no se deciros porque como siempre digo, yo soy informático y los temarios no los tengo controlados.

Pero como siempre, os animo a que echéis un vistazo. Si visitáis el enlace que os mencionaba arriba podréis conocer un poco más acerca de la universidad, cómo llegar, qué servicios ofrece, y demás. Y dentro del grado, si estáis interesados en Arquitectura, veréis en detalle las asignaturas, temarios, profesores, precios y todo lo que necesitéis saber.

No me gusta repetirme, pero sí os propongo una cosa. Buscad por este blog y también en los Análisis Loixianos y encontraréis más información, he ido escribiendo entradas sobre este grupo de universidades. Me centro en cada análisis en algún aspecto que no haya mencionado todavía así que si los vais leyendo podréis ir aprendiendo cosillas.

Os dejo por hoy, pero otro día vuelvo a arrojar un poco de luz a vuestras vidas.

Y au! 🙂

0

¿Qué estarías dispuesto a…?

Me encanta cuando a la gente se le somete a “pruebas” para conseguir algo que necesitan. La verdad es que te puedes echar unas risas bastante considerables.

Por ejemplo, cuando dos amigos se casan se les suele putear bastante. Se les hace vestirse de “pon aquí lo más ridículo que se te ocurra”,  que se hagan fotos haciendo tal cosa, que descifren algún tipo de acertijo… Cualquier cosa es válida siempre y cuando te hagan reírte con/de ellos, pero hay que recordar que si tú no estás casado es probable que se venguen de ti cuando tengan la oportunidad.

También en algunas películas se “obliga” a los protagonistas a hacer alguna barbaridad a cambio de dinero/favores/la vida de un rehén. Un ejemplo que recuerdo es una de las míticas películas de La Jungla de Cristal (concretamente la segunda) cuando Bruce Willis tiene que ir a un barrio de negros con un cartel que dice “Odio a los Negros”.

 

 

Pues bien, hoy os traigo un simpático video de Heineken en el que se les da a varios jóvenes media entrada para la final de la Champions. Para conseguir la otra mitad tendrán que superar una serie de pruebas como dejar plantadas a sus novias en el bar, y otras muchas que es mejor que veáis por vosotros mismos. Podéis verlo desde el blog o verlo en grande pulsando aquí.

Sin más, os dejo el vídeo, espero que os guste.