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La cabezoneria

Hoy quería escribir sobre la cabezonería.

Lo primero explicar qué es.

Es cuando te empeñas en que el cielo es morado, cuando todo el mundo sabe que es azul.

O cuando eres pequeño y quieres una piruleta. Hasta que no te la compren, tus padres sólo escucharán entre tus balbuceos una frase entendible: “Quiero una piruleta”.

O cuando “por tus ******” vas a ir al cine en lugar de al teatro.

O cuando sabes, digan lo que digan, que 1 y 1 son 3.

O cuando borracho te empeñas en almorzar Arroz tres delicias.

O si aunque veas un retel vacío, juras y rejuras que han pescado 3 cangrejos.

O cuando en unos apartamentos que has destrozado en un viaje de adolescentes, hablas incluso con la directora para conseguir no pagar, y te vas a celebrarlo al McDonald’s, con cervezas y Peché encima de la mesa.

O cuando…

Hay tantas ocasiones en que una persona se empeña en ser cabezota, que no nos damos cuenta de las cosas más que cuando 1 y 1 son dos, o cuando vamos al chino de al lado de casa y nos lo encontramos cerrado :-P

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De dos en dos

Llevo todo el día con las prácticas de numérico, y por fin puedo empezar a pensar que he terminado la de interpolación. Al menos casi casi. Sólo falta un ejercicio, así que no vamos mal.

Merece la pena hacer un descanso de 20 minutos para escribir un poco aquí, y fumarme un cigarro de los gordos. Hoy voy a hablar de la imperiosa necesidad que hay en el universo para que existan siempre las cosas “a pares”.

La naturaleza es sabia. ¿Por qué tenemos dos manos? ¿Por qué tenemos dos glúteos, dos pechos (las mujeres más hermosos, por cierto), dos cojones…? Creo que la respuesta es obvia. Si tuvieramos más manos que pechos, nos sobrarían manos libres. Si tuvieramos más pechos que manos, entonces sobrarían pechos, lo cual sería un grave delito. No puede haber un pecho que no reciba su mano :-P

Tenemos dos ojos para poder ver en tres dimensiones, dos piernas para no perder el equilibrio, dos agujeros en la nariz, dos orejas…

Los resultados se clasifican en “buenos y malos”.

Claro y oscuro, frío y calor. Los antónimos SIEMPRE son de dos en dos.

Un ordenador solo entiende “ceros y unos”, dos.

El día y la noche, momentos en un día, otros dos.

Izquierda y derecha, caminos a elegir, dos más para mi colección.

El dúo dinámico, Enrique y Ana, Rajoy y Zapatero … Parejas célebres, siempre de dos.

Epi y Blas, con todo lo que nos hicieron reír de pequeños, también eran dos.

Como puede verse con sólo estos pocos ejemplos tontos que se me ocurren, las cosas suelen darse de dos en dos en muchas ocasiones. Y esto es algo que odio. Porque digo yo:

Mientras tocas una teta, ¿acaso no puedes querer una mano libre para rascarte la nariz?

¿No existe la posibilidad de obtener un resultado que sea “regular”?

¿Qué hay de cuando amanece? ¡Mis mejores desayunos son huevos fritos con chorizo al amenecer!

¿Un hombre bien dotado, no puede sentirse trípode?

Hay quien le gusta el clima templado, no torrarse en verano ni congelarse en invierno.

El ordenador no sólo entiende ceros y unos. Cuando no funciona una buena hostia le suele venir bien (y perdón si hostia se escribe con o sin h… ahora mismo paso de ponerme a buscar).

A la izquierda hay un camino que lleva a un precipicio, y a la derecha uno que lleva a un león con hambre. ¿Por qué no seguir recto si ese camino te lleva a una tía en pelotas y un barril de birra fresquita?

Esto es sólo una pequeña reflexión. Tanto par me está empezando a mosquear.

He dicho…

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Amor entre hermanos?

Hoy debo estar hablador. No sé por qué, puede ser porque en épocas de exámenes apenas nos comunicamos. Nos pegamos el día mirando y remirando temas, entendiendo (o intentándolo) lo que deberíamos haber entendido hace tiempo, y sin preocuparnos por nada más que por estudiar. Tarde o temprano eso acaba pasando factura, pero bueno.

Por lo pronto, el no hablar con casi nadie – y eso que hoy he tenido bastante cháchara – hace que te pares a pensar en cosas que ves, o lees. Y el otro día ví una noticia que me llamó la atención.

“Pareja de británicos ve su matrimonio anulado por ser hermanos, cosa que no sabían”. Joer… a veces entre coñas he oído, e incluso dicho, por qué no reconocerlo, cosas como “Buah… si yo tuviera una hermana como X olvidaría el parentesco y le haría un arreglo bien hecho”. Vamos… estas cosas se pueden decir, te echas las risas, y todo lo que quieras, pero a la hora de la verdad no es así. A una hermana no se le toca un pelo. Es más… OJO no te la miren delante tuyo (a la hermana, MALPENSADOS), que le partes los morros a quien haga falta.

Esta noticia me ha llevado a pensar en cosas en las que hasta ahora había pensado, pero nunca como si pudiera darse el caso. ¿Qué haces si la persona de la que te enamoras es tu hermana? ¿Se lo dices? ¿Intentas algo? ¿Cómo reaccionas en este caso ante la respuesta “No… es que, yo te quiero mucho, pero es más bien como a un hermano”?. Eso suponiendo que te atrevas a confesarle lo que sientes, que es mucho pedir.

Cualquiera que lea esto pensará (yo también lo pienso): “La respuesta es obvia, ¡CERDO! Es tu hermana y nunca pasará eso”. Además (Paco no te lo tomes a mal! jejej), a mí mi hermano no me produce apetito sexual. Pero pongamos otro caso.

Tu vida es monótona, no tienes a nadie en mente y todos los días son lo mismo. Te levantas, vas a trabajar en lo mismo del día anterior, comes, vuelves a trabajar, y cuando sales te vas a tu casa a descansar y ver la tele, como haces siempre. Pero un día conoces a una chica guapa, simpática y que además (porque tú no eres muy ligón) responde a tus patosos intentos de flirteo. Así que quedáis, tomáis algo, y pasáis una tarde estupenda, riéndoos sin parar. Notas que hay sintonía, así que decides invitarla a cenar otro día. Tres cuartos de lo mismo, sigues viendo que esa tía te hace reír, te escucha y te entretiene.

Los meses pasan volando, y lo que empezó como un “entretenimiento contra tu vida monótona” se ha convertido en un romance, que poco a poco va siendo más y más serio. A lo que te das cuenta estás viviendo con ella, y enamorado del todo. Así que te lanzas, la invitas a cenar a un buen restaurante, te pones guapo, compras un anillo de los que sabes que le gustan (estoy ambientando un poco, si no es muy soso esto!), y allí en plena cena te arrodillas y le pides matrimonio. Ella te da un “Sí, quiero” y todo el restaurante aplaude emocionado.

Así que, y dejando la parafernalia a un lado, que ya me aburre, os casáis. Todo os va bien, pero un buen día… CARTA DEL JUZGADO (o de quien proceda): “Su matrimonio está anulado porque usted y su señora salieron del mismo chorrete”. ¿Qué haces ahí? Por un lado la quieres pero por otro… es tu hermana, coño! Yo no sé bien qué haría.

Una parte de ti supongo que pensará “Tío, déjala, que es tu hermana, esto no está bien!”. Otra, la romanticona, y que por cierto todo el mundo tenemos por muy peliculera que sea, dirá “No!! No la dejes, la quieres, la quieres de verdad!”. Supongo puede haber una parte de ti bastante práctica y viciosa que diga “Vamos a ver! Tu la has visto en pelotas, no? Llevas 3 años ventilándote a tu hermana, y te va a importar ahora?”

Es un dilema bastante complicado, porque aparte del “qué dirán” está la forma de pensar que desde siempre se nos ha inculcado sobre la familia. A las hermanas no se les mira nada más que la cara. Me gustaría saber cómo ha acabado la noticia, qué han hecho estas personas, y cómo se sienten ahora. Debe ser muy duro enterarse de algo así, siendo que además se conocieron por casualidad, porque ninguno sabía que el otro existía.

No creo que esta pareja se meta a ver mi humilde blog, y aunque lo hicieran no creo que sepan mucho español, así que no espero una respuesta suya. Pero en cualquier caso, quisiera mandarles un abrazo desde aquí.

Lo dicho… ánimo.

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Ya llegó… la enculada empezó

Bueeeeno!!

Parece que ya toca sufrir. Tanto tiempo pensando “quedan 2 meses”… “queda 1 mes”… Ya no queda nada. La primera semana no ha salido mal. Las prácticas se han podido entregar a tiempo, nos llevamos buenas caras de los profesores, y aun me dio tiempo para retomar contacto con gente que hacía que no veía.

Ahora la preocupación viene con numérico, que aunque bien es verdad que lo llevo estudiando tiempo, no tiene muy buena pinta. Por lo pronto voy entendiendo “Ruge-Puta”, que tiene toda la pinta de ser mi llave para el aprobado. Sólo falta esperar que el tío Carmelo no se cebe, tenga una buena jornada en casa (siendo fino por si lee esto xD) el día que escriba las preguntas del examen, y tenga otra BUENÍSIMA jornada cuando los corrija. De ser así, el aprobado es posible. Y si no… la virgen del Pilar igual me ayuda.

Lo demás me da la impresión de que se va estabilizando, aunque a base de no tocar nada. Lo mejor es quedarse quieto y que los días pasen, centrarse en el pepino que me van a meter en los exámenes, y no pensar en nada más. Pero también sigo viendo cosas que no entiendo y que no puedo preguntar. Para qué? No voy a creerme las respuestas, así que… Qué sentido tiene? Pues ninguno.

Ahora estoy pensando. ¡Cómo me gusta versionar los refranes y dichos populares! Es mucho más ameno escucharlos y recordarlos si los “adornas pornamente”, o los enfocas hacia alguna estupidez. La frase que más pienso estos días es: “Cuando llevas un rato colocándote por el olor a pies, dejas de olerlo”.

Ale, es todo lo que quería decir hoy. Otro día mas.

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En la linea de siempre

Pues seguimos, sí. Con el paso de las semanas las cosas van cambiando, pero siempre en la misma línea. Todo parece que va a evolucionar de una manera, pero en último momento algo se tuerce y sale distinto a lo esperado (no necesariamente mal). Con cada nuevo sobresalto hay que tomar nuevas decisiones, y en la mayoría de los casos no son fáciles de cumplir. Lo que está claro es que una vez tomadas no puedes empezar a lamentarte, ni a pensar que te has equivocado. Y menos cuando el tiempo corre en tu contra, porque rectificar puede ser fatal. Si está mal…. mal está. No hay más.

Lo que ciertamente se me hace difícil es mantener la boca callada, verlas venir, y tener que decir “¡Que bien!”. Jajajaj, además tiene que resultar creíble, cosa que muchas veces es todavía más complicado si no tienes algo con que distraer la atención. Pero así están las cosas, y así tienen que seguir, al menos hasta dentro de unas semanas más. Luego tendré otro sobresalto, y volveremos a lo mismo, nuevas decisiones, y a esperar que hayan sido las correctas.

Otra cosa a tener en cuenta es el miedo. Y es que decidamente creo que es lo que hace todo más lento en esta vida. Por una parte es beneficioso, pues sirve como filtro contra las acciones locas, sin fundamento. Miedo al fracaso, a la reacción de alguien, a la de uno mismo… Hay miedos variados, pero todos ellos igual de beneficiosos y malvados a la vez. Porque cada vez estoy más convencido de que si se dejan los miedos a un lado, y se hacen las cosas con cabeza, muy probablemente salgan mejor.

Pero bueno, cada cual a lo suyo, y yo de momento a lo mío. El tiempo dirá si todo esto que pienso es acertado o no. No quiero pensar que sí, pero no encuentro otra opción. Si me equivoco, ¿por qué veo lo que veo?

Día tonto hoy, mucha intención pero poco resultado. Eso sí, el descanso de hoy no lo cambiaría. Ha sido un descanso productivo.

Ale, después de esta parrafada aparentemente sin sentido, toca irse a la cama, no sin antes echar un meo y un cigarro.

¡A cascala!

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Solo decir…

Se me ocurren unas cuantas cosas para contar al resto del mundo:

1. JODEEEEEERRRR… :S

2. SI!

3. NO! Como te lo cuento.

4. Pues a ver…

5. Y encima tengo que empezar a mirarme regresión, y sólo tengo 2 santos días.

6. Al menos, y algo es algo, la practica de Labcomp va algo mejor.

7. Mi padre es Dios

8. Mi madre no se queda corta.

Es todo lo que necesitaba decir. Otro día más, y mejor.

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