Cargando ...

Anda a Cascala!!!!

Así son las cosas y así te las he contado

0

Comidas azules… ¿manjares?

Hoy estaba haciendo la cena con la bella doctora y de repente se me ha venido a la mente una pregunta estupenda:

¿Existen comidas azules?

Pero cuando digo azul, es azul azul, en alguna de sus variantes. Azul claro, oscuro, turquesa, cielo, blue tropic, o similar. La verdad es que se me ocurren tropecientasmil comidas verdes, rojas, amarillas, naranjas (bueno, de esto sólo las naranjas y poco más), marrones… Pero azul, lo que se dice azul, no.

¿Por qué será esto? Ahora mientras escribo tengo aquí a mi compañera de piso buscando información y sí, hay más locos como yo que se preguntan lo mismo, no hay más que buscar en Google.

Lo cierto es que, si olvidamos las gominolas, los Lacasitos (M&Ms los llaman fuera) y cosas por el estilo, cuando pienso en comida azul sólo puedo imaginarme cosas como ésta:

 

rana_azul

 

 

La verdad es que no da muy buen rollo. No apetece comerse un cacharro de como éste, aunque sea bonito y seguro que esté fresco y blandito. Posiblemente por la idea de venenoso que transmite no hay comidas que sean azules «de serie». Aunque buscando por ahí he encontrado estas comidas azules que, por cierto, tampoco me comería:

Habría que ver si hay jamón, tortilla de patata, panceta y cosas así de color azul, probablemente otro gallo cantaría. Pero de esto os hablaré en una próxima entrega, porque me consta que hay un sitio en Zaragoza donde hacen hamburguesas con pan de colores. ¡Ya os contaré!

Hasta pronto queridos padaguanes.

Y au! 🙂

PS: Nueva York nos espera…

0

¡Yo también quiero llevar falda!

Últimamente estoy hasta las pelotas de muchas cosas. De los catalanes por un lado, de los «progres estúpidos» por otro. Este es mi primero de una serie de posts en los que me voy a c*gar en todo lo que me molesta, y voy a empezar por el mongolismo global con el tema del machismo.

Me repatea que haya «violencia de género». Yo la llamaría violencia y la castigaría sea de la forma que sea. Punto.

Me repatea el «hola a todos y todas», el «mis compañeros y compañeras». A los que lo decís os diré que sois, aparte de estúpidos y estúpidas que no conocéis las reglas gramaticales del español (sí, esta vez me lo voy a permitir) muy poco prácticos. Metéis carga inútil al mensaje, ¿por qué no decís compañeras directamente? Yo no me ofenderé.

Pero más me repatea que cuando hay discriminación hacia la mujer todo el mundo se escandalice pero que cuando sea al revés nadie diga nada. Y por poner un ejemplo, hablaremos de la ropa en el trabajo.

Trabajo en una empresa donde, contra todo mi pronóstico cuando entré a trabajar allí, hay un buen número de mujeres. Como en todos los sitios, hay tías buenas, tías menos buenas y tías feas. Eso es normal. Las tías, buenas y malas, llevan camisetas de tirantes, sandalias, pantalones cortos y faldas cortas. Y cuando digo cortas quiero decir que suben un palmo más arriba de la rodilla. La verdad, me encanta. Y si por mí fuera vendríais todas en bikini o en topless, mi trabajo sería más llevadero.

El problema viene cuando un día de verano me da a mí por ponerme pantalón corto. Los comentarios de compañeros extrañados empiezan a calentarme la cabeza ya por la mañana. Hacemos una reunión en círculo donde estamos 3 personas en pantalón corto, dos mujeres y yo. El único que recibe comentarios al respecto podéis imaginar quien es. En efecto… el que no tenía tetas gordas (o no tan gordas al  menos).

Semanas más tarde volví a intentarlo y fue entonces cuando dos jefes me dijeron en privado que no se permitía llevar ropa corta a la empresa. Ni sandalias. Todo esto el día en el que dos mujeres llevaban falda en el departamento. Mi respuesta fue educada, cordial pero directa:

– Ningún problema pero, oye, ¿qué pasa con las mujeres? Porque aquí a mí me encanta que vengan escotadas pero nadie les dice nada y a mí sí.

– Respuesta de uno: Siempre ha habido clases y clases.

– Respuesta del otro: Jejeje, bueno, por mí que vengan lo escotadas que quieran, pero para evitar problemas con los de arriba, tú ven de largo.

Yo les dije que no estaba de acuerdo, que era injusto, pero que como las normas eran claras no volvería a ir de corto.

Semanas más tarde, sigo viendo tías con camisetas de tirantes, sandalias, faldas y pantalones cortos mientras yo paso calor con mis pantalones vaqueros y zapatos cerrados. He llegado a ver una mujer con mallas negras, camiseta de tirantes amarillo fosforito y coleta bien alta, como cuando vas al gimnasio. Pero tiene tetas, así que lo moderno y lo correcto es dejar que vista como quiera.

Me encantaría ver que me dirían si voy a la empresa con mallas. Las normas dicen que tiene que ser ropa larga y no ser chándal, por lo tanto estaría cumpliendo con ellas. O con camisetas de tirantes, escotadas, chanclas, faldas cortas, pantalones cortos (cortos de verdad, que los míos eran piratas). Y ya puestos, maquillado. Seguirían diciendo que no se puede ir así mientras las señoritas campan a sus anchas con sus ropas sexis.

¿Es eso discriminación? ¿Machismo? ¿Feminismo? Yo no sé lo que es, pero desde luego no es igualdad. También estará el tonto que me diga que es un detalle sin importancia, que no le de más vueltas. Pero yo pienso una cosa, ¿qué pasaría si a las mujeres se les obligara, quieran o no, a llevar falditas cortas y camisetas de tirantes con escote? Pues os diré lo que pasaría, lo que ya ha pasado en un deporte (volley creo que era, salió hace unas semanas en la tele). Decían que las tías se habían quejado porque les hacían ir así vestidas mientras los hombres pueden ir sin camiseta y con bermudas. Mire usted qué machistas, oye, siempre pensado en la mujer como objeto sexual.

Hay muchas cosas que me j*den, y seguro que hay quien me tacha de machista. Pero estoy hasta las pelotas de ver como por ser moderno y «no-machista» se dan ventajas a las mujeres y se limitan las libertades de los hombres. Con esa actitud lo único que van a conseguir es que los hombres se reboten y brote un sentimiento «machista». Yo mismo empiezo a estar quemado y a la defensiva con este tema, cuando no tendría que ser así.

Lo de «machista» entre comillas lo pongo porque no sería machista como tal. Sería como el feminismo cuando surgió, cuya única intención era que no se discriminara a las mujeres. Hoy en día el feminismo es un machismo con tetas, según el cual todo lo que se haga tiene que ir orientado a beneficiar a la mujer frente al hombre.

Podría poner ejemplos mil, pruebas físicas para cuerpos de seguridad del estado, ropa en las empresas, sentencias de divorcio y custodias de los hijos, maltrato en el hogar, etc. Hay muchas situaciones en las que el hombre está desprotegido, y parece que si lo comentas con preocupación eres machista. Deberíamos plantearnos si dentro de unos años no empezará a haber oleadas de reacciones extremadamente machistas por culpa de las estupideces que se están haciendo desde hace unos años. Y entonces no habrá lloros que valga, se habrá calentado la cabeza demasiado a la gente.

En fin, me he quedado a gusto soltando todo esto. Al fin y al cabo es el objetivo de este blog, mi entretenimiento y bienestar.

Otro día os cuento más cosas, ahora hay que cenar.

Y au! 🙂

PS: Yo siempre lo he dicho, cuando quieras puedo dejar de trabajar y dedicarme a limpiar la casa, comprar, marujear y darte hijos (mejor aún, INTENTOS).

0

Matemos toros, no jirafas

Hoy tengo que escribir esto aquí. Realmente alucino con la hipocresía de la gente que va de moderna, de «pobres animales», de «todos somos iguales», de ¿»progres»?… Es todo mentira.

¿Que por qué digo esto? Pues muy fácil:

Antes de nada, una aclaración. No quisiera que me malinterpretéis, estoy completamente en contra del maltrato a los animales. Una cosa es obtener comida y otra muy diferente hacer de su sufrimiento una fiesta o un motivo de orgullo nacional. Dicho esto…

Veo en el Caralibro muchísima gente que se ha indignado enormemente porque en Dinamarca parece ser que han matado a una jirafa joven (18 meses no sé si será mucho en el mundo jirafo). Veo comentarios de personas que dicen que han estado llorando por la crueldad de la raza humana, por cómo se maltrata a los pobres animales, por cómo se vulneran sus derechos, por…

De todos los comentarios en los que la gente se lamentaba por la noticia, no he visto ni uno solo en el que se criticaran las corridas de toros. Resulta que esos bichos no tienen derechos, se les puede clavar pinchos hasta que mueren, ponerles bolas de fuego al lado de los ojos, atravesarles el costado con una espada que destroza sus órganos, atarlos por el cuello y exhibirlos públicamente. Ese deporte salvaje es considerado por muchos subnormales patrimonio nacional. Y a nadie le parece mal eso, pero pobre jirafa, hay comentarios que incluso piden ¡¡¡que cierren el Zoo!!! ¿Nadie cerraría plazas de toros excepto yo?

Esto me recuerda, aunque muy llevado al extremo, a cuando desaparece una niñita rubia preciosa y todos se indignan pero si mutilan a negritas africanas parece que muchos ni se enteran. Por la rubita hay concentraciones, masas conmovidas, temor por si a nuestras hijas les ocurre lo mismo. Pero de las negritas nadie se acuerda, ¿acaso ellas no son niñas? ¡Hipócritas!

También me recuerda  a cuando hay quien dice que hombres y mujeres deberían ser iguales pero luego están a favor de que haya pruebas diferentes para unas oposiciones dependiendo de lo que lleves entre las piernas. O cuando una pelea entre dos hombres gays, entre dos mujeres lesbianas o una pareja de heterosexuales tiene diferentes consecuencias legales. Igualdad es igualdad, «yunou» (del inglés, you know). No debería llamarse violencia de género (eufemismo de «cuando un hombre pega a una mujer«) sino violencia. PUNTO.

Obviamente son temas diferetes y de diferente gravedad, pero me hierve la sangre cuando la gente alardea de principios y luego resulta que estos principios son tan aleatorios como la lotería.

Ante la duda, yo lo dejo claro:

  1. No quiero rubitas secuestradas, ni negritas mutiladas.
  2. No quiero animales maltratados. Si necesitamos su carne se les mata rápido.
  3. No me gusta la violencia, pero NINGUNA violencia. Si debe haber leyes contra ella no deberían contener referencias a sexo, color de piel ni clase social.
  4. Si mi casa se quema, el bombero (o bombera, para quien me tache de sexista) que me atienda tiene que poder cargar con 100 Kg.Si una mujer sólo puede cargar con 50 kg, quiero que me asistan 2 bomberas que cobren la mitad.
  5. No creo que nadie en el mundo sepa pronunciar alumn@s si no es «alumnarrobas».

Pues con mi indignación me despido por hoy, hasta la próxima jóvenes frikoides que me leéis.

Y au! 🙂

PS: Zeeeeeennnn!!! (dedo hacia el horizonte)

0

Adivino no, buen «guglero»

Hace bastantes años que vengo viendo como a la gente no le importa publicar absolutamente toda su vida en Facebook, colgar fotos de todos los sitios donde va, comentar en mil sitios sin importarle quién pueda leerlo y demás.

Por poner un ejemplo, una vieja amiga de la carrera (su nombre no lo diré aunque si lo lee posiblemente se de por aludida :D) suele comentar, algo «cifradamente», prácticamente todo lo que le ocurre. Si discute con el novio, si echa un kiki con él para reconciliarse, si va al baño y «va duro», si… Todo está ahí al alcance de los marujos.

A algunas personas eso no les importa porque creen que «sólo sus amigos pueden ver lo que escriben». En la realidad, un poco de imaginación, una foto de perfil de alguien atractivo y poco más es lo único que se necesita para que alguien te permita marujearle la vida.

Todo el mundo entiende que gritar su vida íntima por la calle o pegar fotos casi desnudo en las fachadas de los edificios puede resultar mala idea pero no ven que en la red el problema también existe. Mucha gente no tiene reparo en utilizar contraseñas de broma para el correo electrónico, comentar todas sus intimidades en las redes ni por supuesto colgar fotos sin apenas dos prendas de ropa. Y no me entendáis mal, me encanta ver carne femenina pero hay que tener un poco de conocimiento.

Todos locos peeeero… allá cada cual.

Relacionado con toda esta paranoia que tengo yo acerca de la seguridad, la privacidad y demás, he encontrado este vídeo que me ha dado que pensar. No sabría decir si es cierto o ficticio pero desde luego no me parece nada descabellado. Os lo dejo por si a alguno le abre los ojos.

Nada más por hoy, queridos Hobbits. Bueno… sí… hoy ha sido el cumpleaños de «La pequeña Hobbit», que para quien no la conozca es mi sobrinilla pequeña. Todavía no sabe leer pero cuando algún día marujee este blog sin saber que es mío quiero que lea esto:

¡FELICIDADES CACHONDA! 

Ale, pues otro día os cuento más cosillas, tengo novedades novedosas.

Y au! 🙂

PS: Paciencia infinita 🙂 

0

De personas y personos va la cosa

Hoy vamos a aprender un poco de castellano, una lección muy sencilla.

– El perro, el gato, el padre… Todo esto son nombres en masculino.

– La perra, la gata, la madre.. Todo esto son nombres en femenino.

– Los perros, los gatos, los padres… Por si alguien no lo sabe, estas palabras sirven tanto como para nombrar a varios objetos masculinos como para nombrar a varios objetos sin especificar el género (incluyendo, o no, objetos femeninos).

Fácil de entender, ¿no? Estas palabras  en plural nos permiten no tener que escribir estupideces como la que sigue:

La asociación de padres y madres de alumnos y alumnas, decidió ayer amonestar a una parte del alumnado (entendiendo alumnado por alumnos y alumnas, porque alumnos es una palabra machista) por insultar y agredir a parte de sus compañeros y compañeras. Los profesores y profesoras (el claustro o profesorado, porque profesores es una palabra machista) decidieron por unanimidad aprobar una nueva norma según la cual, los niños y niñas que estén hasta los cojones o hasta la coronilla (porque hasta el moño es machista por suponer que las mujeres llevan moño) pueden acudir a la policía para interponer una denucia en contra de sus agresores y agresoras.

¿Habéis entendido algo de lo que he dicho? Francamente, YO NO.

No entiendo ese afán «moderno, progre, feminista??» de decir que los sustantivos en masculino plural son machistas. Loixiyo (hombre, masculino, varón y con pene) no tendría problema en decir «las alumnas» e incluirse en ese colectivo. Todavía diré más, yo sería más feliz pensando que entre las alumnas estoy yo (solo mujeres, y yo, nada más :D).

Coñas (que no es lo mismo que coños) aparte, me gustaría lanzar algunas preguntas que me parecen interesantes:

– ¿Quien es más machista, quien habla de profesores o quien piensa que eso es machista?

– ¿Qué es más incorrecto, decir profesores o decir profesores y profesoras?

– ¿Qué es más incorrecto, decir profesores o profesor@s?

– ¿Cómo narices se pronuncia profesor@s? ¿Profesorarrobas?

Dejemos de ser jilipollas (o gilipollas, nunca he sabido cómo se escribe), y de gastar dinero en imprimir papeles a todo color para decir que nombrar en femenino es posible, que el alumnado es más correcto que los alumnos y demás historias. Centrémonos en temas que verdaderamente importa, ¡hombre! (Hombre o mujer, depende de quien lea).

Ale, ya me he quedado a gusto.

Y au!

PS: Yo no soy machista… de hecho seré un amo de casa estupendo algún día 😀

 

 

1

El poder emborronador de la mente

Hay cosas de la mente que me llaman mucho la atención. Voy a poneros en situación:

… Hace unos años tuve una novia … Me salió rana y estuve pochillo una temporada.

Esta es toda la información que necesitáis saber, porque realmente el hecho de que aquella relación no llegara a buen puerto es secundario. Podéis cambiar «estuve con una chica y me salió rana» por «se me murió el perro y me deprimí», o cualquier otro suceso no-feliz que se os ocurra.

Lo que me parece curioso es como la mente decide olvidar cosas que han sido dolorosas. No me refiero a cuando por el motivo que sea decidimos enterrar un tema para que caiga en el olvido. Puede incluso que te hayas pegado días enteros hablando de ello, y aun así tu mente decida que no le conviene recordar todo aquello.

En mi caso, tengo un año y medio de mi vida en el que me cuesta horrores recordar las cosas. No recuerdo las fiestas de clase, no recuerdo en detalle viajes que hice aun con gente completamente ajena a aquella relación. No recuerdo qué asignaturas aprobé y cuales suspendí, ni con quien iba a clase, cuando iba … Es algo realmente sorprendente porque los años anteriores y los posteriores sí los recuerdo con bastante claridad.

No sé qué moverá a la mente a olvidar lo que cree que no es útil. Ni por qué elimina «por si acaso» cosas que no es necesario eliminar. Es como matar moscas a cañonazos. Podría descartar lo que no mola y dejarte unos recuerdos la mar de estupendos, todo el día de fiesta, sin estudiar, viajando, comiendo, bebiendo, fumando y algún otro placer que puedas hacer en compañía, ¿o qué? Pero no, ella ante la duda decide borrar a cascoporro.

Lo divertido del asunto es que cuando menos lo esperas, los recuerdos vuelven. Antes he pasado al lado de  un Kebab que olía a especias raras de las que me gustan. Me ha venido a la mente el Inter-Rail con mi hermano, mi primo y otra amiga que tuve en tiempos, y tirando del hilo, he ido sacando cosillas de las que no me acordaba. A veces un olor, otras una canción…

En fin, pequeños padaguanes, mi pequeña tontería de hoy no da para extenderse más. Sólo es una pequeña reflexión que hacía mientras volvía a casa. Además, creo que hace bastante que no escribía algo en serio. Así que si os habéis aburrido, podéis volver otro día por aquí, lo mismo puedo contaros algo más entretenido.

Por cierto, estoy preparando nuevo diseño para el blog (renovación del actual, más bien). En unos días verá la luz. Anticipo que lo haré utilizando HTML5 y alguna cosilla de CSS3, así que si no utilizáis navegadores nuevos no aseguro que se os vea bien.

Ale, otro día más!

Y au 😀

PS: Hoy no hay, que si tengo que pensarla ya casi no te veo 😀

PD: – Para los eruditos: La palabra «como», ¿en qué casos se acentúa si la frase es afirmativa? «No entiendo cómo/como eres tan tonto». «Eres como eres» (esta última no se acentúa, eso seguro)