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TIMO: RESTAURANTE PUERTA DE ATOCHA

Hoy voy a contaros una experiencia que hemos tenido en un bar al lado de la estación de atocha. Recomiendo ENCARECIDAMENTE no ir, son unos estafadores y se ríen en la cara de los clientes. Está en la calle Tortosa, 10, junto a la estación de Atocha y la puerta es tal que así:

Arrocería Puerta de Atocha. Puerta

Cansados de que te cobren un pastón por una CocaCola o un café dentro de la estación hemos decidido ir a los alrededores para ver si podíamos encontrar mejores precios o, como mínimo, buena calidad aunque fuera pagando lo mismo. Hemos cruzado la acera y hemos visto este cartel:

Menu del Timo de Atocha
Menús

Aparentemente, un pincho de tortilla, un café y un zumo nos iban a costar 3.5 euros así que después de 2 semanas de viaje de novios en Tanzania hemos pensado que era buena idea reponer fuerzas antes de nuestro último AVE de vuelta a casa.

Mi señora ha pedido, exactamente lo que ponía en el cartel: dos cafés con leche, pinchos y zumos.

El camarero ha traído las tortillas y los cafés y le hemos tenido que recordar los zumos. Hasta aquí ningún problema. La tortilla estaba un poco sosa y seca pero el resto estaba bien. De hecho, estábamos a gusto así que después, como me apetecía otro café, he pedido uno con leche más. La sorpresa ha venido cuando hemos visto la cuenta: 19,20 euros, aquí la captura:

Sorpresa en la cuenta

La excusa: Hemos «pedido por separado». Parece ser que como se le ha «olvidado» poner el zumo y se lo hemos recordado, él ha pensado que no estábamos pidiendo el menú y nos ha cobrado todo por separado.

Al hablarlo con él, ha dicho que no era su problema si habíamos pedido mal. A todo esto, a un chaval que estaba al lado le han intentado cobrar 4 euros por un zumo con un malentendido similar. Él se ha ido sin pagar.

Y a partir de entonces, ha pasado todo esto:

  • Si queréis hablar con el encargado, habláis con él, a mí me da igual
  • OK, dame el número
  • No, si quieres ven a partir de las 12 que vendrá él
  • OK, dame entonces la hoja de reclamaciones
  • No, no tengo por qué, tú no tienes autoridad para pedírmelas
  • Sí, es un derecho del consumidor
  • No, no te las voy a dar, llama a la policía si quieres
  • OK, he tenido que llamar a la policía local

A los 20 minutos ha llegado la policía y a ellos les han dicho que las hojas de reclamaciones las tenía el encargado, que estaba llegando pero había atasco (mentira). Luego han dicho que el encargado llegaría pronto puesto que vivía al lado (mentira, además contradice lo anterior).

A regañadientes han sacado 1 hoja de reclamaciones. El amable agente de policía le ha dicho que me tenía que entregar 3 copias en vez de 1. A regañadientes de nuevo, ha sacado 2 hojas más, pero sin carboncillo de autocopia, para forzarnos a rellenar a mano los 3 papeles. Por suerte teníamos tiempo para sortear todas sus tretas.

Ha llegado el encargado, quien también se hacía el remolón a la hora de rellenar su parte, poner el sello y firmar. Ha puesto excusas como que los camareros eran unos novatos. Intentaban a toda costa que desistiéramos en el intento por no perder nuestro tren. Mientras tanto, los empleados se reían detrás de los policías.

Finalmente hemos puesto la reclamación y tenemos nuestras dos copias, una para nosotros y otra para enviar a consumo.

Reclamación rellena

Por si os ocurre, ellos piensan que no la vas a poner porque vives fuera pero puede hacerse telemáticamente a través de este enlace.

Ha sido esperpéntico, en el mismo minuto hemos visto 2 estafas. Hemos avisado a todos los clientes para que supieran a qué atenerse y también a varios potenciales en la calle (han podido ver a la policía interviniendo) que han decidido irse a otro sitio.

Resumiendo:

NO OS DEJÉIS ENGAÑAR:

  • Camareros maleducados. Hemos visto como incluso insultaban al otro cliente.
  • Jefe resbaladizo y esquivo
  • Estafan a muchísima gente, no tenéis más que verlo en las reseñas:
  • Aprovechan que la gente va con prisa a coger el AVE para que no nos podamos quejar
  • Mienten a la policía mientras se ríen por detrás
  • Dificultan al máximo el proceso de poner la reclamación
  • Tiene pinta de que el encargado (dueño, jefe?) está al tanto pero si consiguen timar a 8 de cada 10 clientes no le supone un problema.

Pero, afortunadamente:

  • La policía acude rápidamente
  • Si el encargado se pone tonto ayudan amenazando con poner la denuncia ellos mismos
  • Las redes sociales y demás sistemas pueden ayudar al resto
  • Se puede poner la reclamación telemáticamente. ¿Se conseguirá algo? Probablemente no, pero ahí queda

Quemarles el local me parece un poco incívico y podría causarme problemas así que me voy a dedicar a lo único que puedo:

  • Escribir esta entrada
  • Crear acceso rápido por si la queréis compartir: timopuertadeatocha.tk
  • Reseña en Google, TripAdvisor, El Tenedor y otras con enlace a esta entrada para más información
  • Enviar reclamación a consumo
  • Contacto al restaurante para decirles que estoy muy triste con cómo me han tratado :D.

Espero que a alguien le ayude.

Y au 🙂

PS: leer un libro en la playa, dormir o patalear en un bar puede ser un placer si lo haces en buena compañía.

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Piratear o no piratear, esa es la cuestión

Hoy voy a contaros algo que me ocurrió el miércoles pasado, unos días antes de mi boda, mientras terminaba con los últimos preparativos para el gran día.

La ceremonia fue en el ayuntamiento de Huesca, una cosa íntima, los padres, los hermanos y la Pequeña Hobbit, portadora de los anillos. Sólo mi abuela, último dinosaurio superviviente y actual cabeza del clan Loixiano tuvo que quedarse en la residencia porque por su avanzada edad asistir le resultaba una odisea. Me hubiera encantado que hubiera podido venir y hubiera movido cielo y tierra para hacerlo posible pero la verdad es que pensando en la pobrecilla y en los esfuerzos que hace para levantarse de la silla lo más sensato era dejarla tranquila. Aun así pudimos hacer una videollamada, hablar con ella y que nos viera todo guapos y le enviamos una réplica del ramo de la novia, de esos que no caducan en varios años. Oye, menos es nada. 🙂

Pues bien, unos días antes estuvimos cerrando pequeños flecos que nos quedaban coleando, entre ellos la música para el acto. Los del ayuntamiento (muy amables con todo, desde aquí les mando un abrazo por si la mala suerte les acaba trayendo a este blog) nos dijeron que lleváramos 3 canciones que quisiéramos que pusieran durante la entrada, las firmas y la salida.

Así lo hicimos y durante algunos ratos mi señora y yo (jodo qué viejuno queda… creo que voy a seguir llamándole novia) tiramos de listas de Spotify hasta encontrar los 3 temazos elegidos. Básicamente música de cuerda y pianos, bien música clásica o versiones de temas modernos en plan «bodorriable». ¡Qué bien, ya tenemos música!

Ahora sólo quedaba enviar los mp3s al señor del ayuntamiento… y aquí empieza el baile. ¿De dónde los sacamos? Aquí es donde nos dimos cuenta que no había forma humana, y esto ocurre tanto con la música como con las películas, series y demás. Veamos:

Actualmente tengo algunas subscripciones de pago a diferentes servicios de estrimin (streaming, para los puristas), a saber:

  • Spotify: música chachi, toda la del mundo para escuchar y descargar… pero sólo a través de su aplicación
  • Netflix: puedes descargar sus películas y series durante unos días, luego caducan
  • HBO: la tengo hace algunos meses y no he probado, pero creo que también se puede descargar
  • Amazon Prime: creo que también se puede, sí
  • Disney +: otra para la colección

Así que tengo tropecientos mil servicios de subscripción, pago religiosamente por todos ellos, pero ninguno de ellos me ofrece la posibilidad de descargar el material (por el que pago) y ponérmelo en un medio extraíble. Y sí, algunos podréis decir lo siguiente:

¿Cómo te van a dejar descargarlo donde quieras? Entonces podrías hacer negocio, utiliza sus aplicaciones

Vale, bien, pero entonces… ¿A quién puedo acudir si necesito tener un mp3? Podría decirle al ayuntamiento de Huesca que paguen una subscripción para poder enviarles el enlace, pero lo que creo que harán (y con toda la razón del mundo) es mandarme a… al título de mi blog, vaya. 😀

Rápidamente busqué solución alternativa. Empecé por plataformas como Prime Music y Apple Music, que me permitían comprar canciones específicas, al menos la de Amazon. Pero, ¿sabéis qué? Una vez más, necesitaba la aplicación para poder descargarlas, no había otra manera.

Segunda alternativa: Torrents. Aquí encontré muchísimos enlaces, con la música. Sólo había dos inconvenientes: que tenía que filtrar mucha mierda y además que mi operadora tiene capadas algunas de las páginas. Tampoco era una opción.

Tercera alternativa, la cutre: Busqué en Youtube, encontré lo que quería y utilicé cualquier servicio gratuito para obtener el mp3 a partir de la URL de Youtube. Cutre, posiblemente no del todo legal, pero efectivo.

La verdad es que no puedo entender cómo es que pagando tantas subscripciones y esforzándome por no piratear nada, al final acabo teniendo que volver a lo de siempre para tener música (a la que tengo acceso por varios sitios de los que estoy pagando) en un día tan importante como el de mi boda. Ahora es cuando me llama la SGAE y me invita a pagar un pastizal por poner 3 minutos de música en un evento en el que no voy a ganar un duro.

Quedémonos con lo bueno… en 1 mes entero no pisaré la oficina, por fin voy a poder coger un avión para irme a cascala, voy a desconectar de verdad, tendré mucho tiempo para estar con la bella doctora, ver cosas, dormir, comer, preparar nuevas personillas que paguen nuestras jubilaciones…

Y dicho esto… a disfrutar toca. 🙂

PS: Tú tranquila, que los leones no son tontos…

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Anda a cascala! cumple 14 años

Pues sí… 14 años han pasado desde aquel día en que decidí que tener un blog era una buena idea. Han sido más de 400 entradas con las que he conseguido desahogarme, entretenerme, instruiros en buenas costumbres, convertiros en padaguanes sabios y fornidos y tratar de que este mundo sea mejor con mi evangelio. O bueno, como mínimo he conseguido entretenerme yo :-D. A los que habéis decidido perder vuestros ratillos leyendo las chorradas que se me han ido ocurriendo, mil gracias :-).

Últimamente tengo esto algo abandonado pero este blog siempre tendrá un huequecito en mi corazón y vosotros podréis consultar lo cuando me echéis de menos. Al fin y al cabo, la Biblia tiene 2000 años, no se actualiza y sigue siendo un Best Seller, ¿no?

Y, dicho esto, una tartica de cumpleaños y a la cama (la imagen no es mía, tiene la web escrita en un borde):

Y así a modo de resumen…

  • Me caso (me casuística para los cool)
  • Me piro un mes de vacaciones a ver qué se cuece por Tanzania y Estambul
  • Sigo bien
  • El Real Zaragoza da pena
  • La ministra de Igualdad de pena, y vergüenza ajena

Por último, quería enviar un cariñoso saludo a la nini que me destripó el final de La Casa de Papel sólo 4 horas después de que Netflix sacara la última temporada:

Peter va a morir dentro de dos capítulos.

HALE, QUE APROVECHE.

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Cuando la culpa es de los demás

Hoy toca hablar de algo que me llama la atención últimamente, pero que imagino que ha ocurrido toda la vida, y seguirá ocurriendo en un futuro: Hay muchas personas a las que les encanta culpar a los demás de sus problemas para no asumir responsabilidades.

El otro día volvía a casa cuando no pude evitar oír a una mujer de unos cuarenta y pocos años hablando por el móvil. No me hubiera fijado en ella de no haber sido porque tenía ese timbre de voz que si lo escuchas más de 10 segundos dan ganas de matarla o echarte a correr. Probablemente no me habría parado a escuchar si no hubiera sido porque el tono de su voz me pareció algo desagradable pero, en cualquier caso, la conversación fue algo como esto:

– Ya… ya me gustaría, pero no tengo coche

– ¿Cómo que por qué? Pues ya sabes, porque me quitaron el carnet. Me quedaban 4 puntos, me quitaron los que me faltaban, y con eso me jodieron el carnet. Ahora tengo que hacer el mi*rda curso este para que me los devuelvan.

A ver, a ver, hija mía. Nadie te quitó nada. Te dieron 15 puntos cuando te sacaste el carnet de conducir, y si cumples medianamente las normas no hay motivo para no mantenerlos. Mismamente a mí han puesto alguna que otra multa por exceso de velocidad y sigo con mis 15 puntos.

Así que no vayas diciendo que te quitaron tus últimos 4 puntos. Hiciste el cafre hasta perder nada más y nada menos que 11 puntos, y aun así no tuviste neuronas disponibles para pensar que si cumplías las normas un poquito podrías mantener los que te faltaban y ahora mismo podrías conducir.

No, ni te quitaron tus 4 puntos, ni te quitaron los 11 anteriores, ni te quitaron el carnet. Fuiste tonta, ahora haz el curso y procura aprender, pero sobre todo no culpes a los demás por tus actos.

Desgraciadamente esta actitud es bastante frecuente. Creo que hay que intentar obrar bien, en la medida de lo posible. Tal vez alguna vez nos equivoquemos, o decidamos que actuar «no bien» es «menos malo» que actuar «bien». No seré yo quien juzgue esa decisión, pero hay que ser consecuente y responsabilizarse de de nuestras acciones. Nada más.

Sin más, me apetecía comentarlo por si la mononeurona lo lee. Sabrá que hablo de ella y tal vez esta reflexión pueda servirle. O no, quien sabe.

Eso es todo por hoy. Pero voy a daros un regalito, un adelanto de lo que será la próxima entrega… «Recetas loixianas para una dieta sana y equilibrada». Ahí lo dejo.

Y au! 🙂

PS: Y esto por si te sirve en un futuro: Tóc vàng, ăn súp chuột

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¿Machismo de unos o estupidez de otros?

No voy a enredarme mucho. Primero me gustaría que leyerais el siguiente párrafo:

En la licencia de 16 horas al año para la asistencia sanitaria de cabecera del propio trabajador o la propia trabajadora se incluirá, asimismo, el acompañamiento de hijos o hijas menores, hijos o hijas con discapacidad, y padres o madres que no puedan valerse por sí mismos/as, a facultativo o facultativa de cabecera o especialista, debidamente justificado.»

Esto me lo encontré el otro día cuando tuve que consultar un convenio colectivo para resolver una duda laboral. Tuve que leerlo varias veces porque con tanta expresión progre, moderna, feminista enfermizo o como queráis llamarlo no pude entender el párrafo la primera vez. Entonces decidí eliminar parafernalia inútil y me quedé con esto:

En la licencia de 16 horas al año para la asistencia sanitaria de cabecera del propio trabajador se incluirá, asimismo, el acompañamiento de hijos menores o con discapacidad, y padres no puedan valerse por sí mismos, a facultativo de cabecera o especialista, debidamente justificado.»

Esto sí se entiende algo mejor, así que os voy a poner lo que yo entiendo de este segundo párrafo modificado:

Hay 16 horas al año que se pueden usar para ir al médico y también para acompañar a tus hijos (descendientes con colita, chorrete o ambos), menores (por debajo de 18 años) o con discapacidad (física o psíquica) y padres (tus fabricantes o bien las personas que adoptaron, sean hombres, mujeres o hermafroditas) que no puedan ir por sí mismos al médico (que puede llamarse Pepe o María). Este acompañamiento tiene que estar debidamente justificado.

No me cansaré nunca de repetirlo, en español los plurales se hacen con en prefijo «os» y pueden emplearse para incluir individuos de ambos géneros sin tratarse por ello de una ofensa machista. También es frecuente, y para que el mensaje sea más claro utilizar el género masculino a modo de «género neutro», en el que no quieres especificar claramente el género concreto. Si a las feminazis os preocupa, podemos utilizar el prefijo «as» u otro que me gusta más «tetaculopis» para indicar que ambos géneros están presentes. Por ejemplo:

– Profesortetaculopis

– Trabajadortetaculopis

– Follamigtetaculopis

¡¡Todteteculopis junttetaculopis!!

No me parece normal emborronar innecesariamente un documento para contentar a gente obsesionada. No me parece normal que una frase acabe con «trabajadores y trabajadoras» y empiece por «Además, cuando un trabajador o una trabajadora» (que también lo he visto), porque se pierde el hilo del mensaje y se dificulta su comprensión.

En ese documento he buscado la palabra trabajadoras y la he encontrado 91 veces, siempre detrás de «trabajadores y». No he querido buscar otras palabras como hija, empleada, facultativa, ingeniera, médica, y demás en femenino porque seguro que me iba a poner de mala leche al ver como se podría haber escrito lo mismo con la mitad de palabras.

Bueno amigos, amigas, amig@s, amigarrobas, amigues o y amigtetaculopis. Pensad sobre esto 🙂

Y au!

PS: Te voy a despertar y ya verás que ternera más cojonuda 🙂

 

 

 

 

 

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Anda a cascala! cumple siete añitos

Pues una vez más, llegó el 13 de octubre y Anda a Cascala! celebra su séptimo cumpleaños. Y… su hermanito pequeño, Duranda, que abrí el mismo día para hacer coincidir estos grandes eventos, cumple ya dos :-).

Este año celebramos esta histórica fecha estando de puente, porque las fiestas del Pilar han caído estupendamente de fechas, así que tengo hasta el lunes de fiesta. Nunca viene mal para poder relajarme, llegar descansado al trabajo y que además la semana siguiente sea más corta. Todo ventajas, pon unos Pilares en tu vida, hoyga.

Tengo una anécdota de las fiestas muy divertida que os contaré en breve, os enseñaré cómo se puede hacer que un saludo cueste dos euros y la risa del de enfrente. Maravillosa historieta que varios días después aún me saca una carcajada :-D.

Pero como todo lo bueno se hace esperar, os tocará hacer lo propio. No os preocupéis, mis queridos padaguanes, que os dejo un vídeo entretenido para que la espera no se os haga tan cuesta arriba.

Sin más, me despido, con el propósito de que en el próximo cumpleaños haya escrito muchísimo más y de que leer mi blog vuelva a ser una de vuestras costumbres.

Y au 🙂

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